“Todo México está lleno de fosas clandestinas”, es un lema que se escucha en las marchas y manifestaciones de las familias organizadas en colectivos que buscan a sus personas desaparecidas. La consigna puede parecer exagerada, pero lamentablemente no lo es.Aunque las familias ya lo sabían (porque además ellos encuentran muchos de los enterramientos clandestinos) ahora tenemos un estudio que confirma que las 32 Entidades federativas tienen esta macabra manera de enterrar y desaparecer cuerpos gracias al estudio que acaba de publicar la Universidad Iberoamericana a través de su Programa de Derechos Humanos.El estudio “Trazar la ausencia, caminar la esperanza. Análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México 2006-2024”, documenta a detalle el avance de las fosas clandestinas durante los sexenios del panista Felipe Calderón (2007-2012), el priista Enrique Peña Nieto (2013-2018) y del morenista Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). Este arco de tiempo suficientemente largo permite constatar que el problema no es responsabilidad solo de una administración o partido sino que es parte de un grave problema estructural de violaciones a los derechos humanos que el Estado mexicano no ha sido capaz de resolver. Si bien el problema se ha agravado, el primer pico de aparición de fosas ocurrió en 2011, todavía durante el Gobierno de Felipe Calderón. Debido a que no existe un registro nacional oficial de fosas clandestinas el estudio de la Ibero elaboró su análisis utilizando dos fuentes: notas de prensa y solicitudes de información vía transparencia a las 32 fiscalías de las Entidades del país. Las fuentes no coinciden en las cifras. Entre 2006 y 2024, las fiscalías estatales reportaron un total de cinco mil 152 fosas clandestinas y cinco mil 718 cuerpos. En tanto, en la prensa se documentaron por lo menos tres mil 516 fosas clandestinas, ocho mil 341 cuerpos y 52 mil 305 restos humanos. En comparación con la prensa, las fiscalías registraron 46.5% más fosas; sin embargo, los medios documentaron 46 por ciento más cuerpos. De 2006 a 2024, los cinco Estados con mayor número de fosas clandestinas reportados por la prensa son Guerrero (416), Veracruz (400), Sonora (381), Guanajuato (294) y Jalisco (263).El estudio también revela cambios territoriales en la aparición de los enterramientos clandestinos. Durante el sexenio de Calderón los hallazgos se concentran en estados del norte del país, como Coahuila con el mayor número de fosas (56), Chihuahua (55), Nuevo León (49) y Tamaulipas (43). Estas violencias están asociadas a la expansión del violento Cártel de los Zetas que disputaban el territorio al Cártel del Golfo. Entre 2013 y 2018 (sexenio de Peña Nieto) Veracruz, Guerrero y Jalisco concentraron el mayor número de fosas. Para el sexenio de López Obrador se observa un aumento sostenido en los hallazgos de fosas con respecto al periodo anterior y sobresalen los Estados de Sonora, Guanajuato y Colima. En el caso de Jalisco, si bien aparece en el tercer lugar con número de fosas (263), es el estado con más cuerpos encontrados con mil 157; le sigue Guerrero con 852. La coordinadora del estudio, Andrea Horcasitas, detalló que dos de cada tres fosas los perpetradores son personas ligadas al crimen organizado, pero destacó que 16% de las mismas fueron cavadas por “perpetradores privados” para tratar de ocultar crímenes personales o feminicidios. La segunda parte del título del estudio, “caminar la esperanza”, destaca la enorme labor que llevan a cabo las madres y colectivos buscadores para encontrar a sus hijos y en el camino descubrir y excavar fosas. Es necesario ya que México deje de estar lleno de fosas clandestinas.