Tijuana tuvo que ganar este quinto juego más de una vez. Toros comenzó adelante, Tabasco sacó la garra, remontó y parecía dispuesto a viajar al norte con la Serie del Rey a su favor, pero el favorito volvió a responder y terminó imponiéndose 6-5. El resultado coloca la serie 3-2 para Tijuana, que ahora regresa a casa necesitando solamente una victoria en dos oportunidades para coronarse. No fue fácil y precisamente por eso el triunfo vale todavía más: Toros sobrevivió al mejor momento de Olmecas, recuperó la ventaja y consiguió colocar la final exactamente donde quería.La Serie del Rey confirmó algo que ya estaba claro después de cuatro juegos: no había un dominador y tampoco podía concederse nada por hecho. Tabasco había hecho primero la tarea al ganar como visitante; Tijuana respondió de la misma manera y neutralizó aquella ventaja. Con el 2-2, el quinto encuentro dejó de ser simplemente uno más y se convirtió en el verdadero punto de quiebre. Toros lo ganó y ahora la ecuación es sencilla: necesita una victoria; Olmecas necesita dos. La diferencia parece pequeña en números, pero en una serie de campeonato es enorme.Tijuana sigue teniendo argumentos para explicar por qué llegó como favorito. Tiene profundidad, experiencia, un roster construido para competir por el título y además conservará el escenario de los últimos encuentros en su parque. Pero Tabasco dejó definitivamente de ser el invitado incómodo para convertirse en un adversario capaz de ganar esta serie. Olmecas ya venció fuera de casa, ha respondido cada vez que parecía que Toros podía despegarse y en este quinto partido volvió a mostrar carácter cuando Tijuana tomó la iniciativa. La diferencia fue que esta vez Toros encontró el contragolpe, recuperó el mando y consiguió sostenerlo hasta el último out.Eso también dice mucho del equipo de Tijuana. Ganar cuando se domina desde el principio tiene mérito, pero ganar después de que el rival reacciona, empata, remonta y cambia por completo el ánimo del juego exige algo adicional. Toros tuvo que absorber el golpe y encontrar otra respuesta. En una final, ese tipo de victoria puede pesar más que una paliza, porque fortalece la sensación de que el equipo puede sobrevivir incluso cuando el partido deja de desarrollarse como estaba previsto.Lo más importante es que ninguno puede descansar solamente en la localía. Tabasco demostró desde el principio que puede ganar en Tijuana y Toros comprobó después que también puede hacerlo en Villahermosa. Por eso el sexto juego no estará resuelto simplemente porque se dispute en casa del líder. Se resolverá ejecutando. El pitcher que consiga sacar el out complicado, el bateador que produzca con corredores en posición de anotar, la defensa que evite regalar una base y el manager que administre mejor su bullpen pueden terminar inclinando una serie que ya no admite errores.Para Olmecas el panorama es difícil, pero no imposible. Ya probó que puede ganar en Tijuana y ahora tendrá que hacerlo nuevamente. La diferencia es que ya no cuenta con margen. Si pierde el sexto, terminó la Serie del Rey. Si gana, habrá provocado el escenario más dramático posible: un séptimo juego, en casa de Toros, con absolutamente todo reducido a nueve entradas. Y cualquiera que conozca el béisbol sabe que cuando una temporada completa termina concentrada en un solo partido, los antecedentes, las estadísticas y hasta la condición de favorito pueden perder importancia rápidamente.Nuestra apuesta inicial fue Tijuana y hoy vuelve a estar claramente mejor colocada. No porque Tabasco haya dejado de ser peligroso, sino porque Toros consiguió exactamente lo que necesitaba: regresar a su estadio con ventaja de 3-2 y dos oportunidades para ganar solamente una vez. Olmecas, en cambio, tendrá que vencer dos noches consecutivas como visitante. Puede hacerlo, ya demostró que sabe ganar ahí, pero ahora cada error puede significar el final.Tabasco hizo primero la tarea. Tijuana respondió. Olmecas volvió a sacar la garra cuando parecía que el quinto se le escapaba y obligó a Toros a ganar el partido otra vez. Tijuana lo consiguió y por eso regresa al norte con el golpe más importante de la serie hasta ahora.La final todavía no termina y sería absurdo enterrarla antes del último out. Pero la ventaja ya es clara.Olmecas necesita dos. Toros necesita una. Y Tijuana tendrá frente a su gente dos oportunidades para convertir aquella condición de favorito en campeonato. Pero recordemos: esto es béisbol, y todo puede suceder.