Viernes, 10 de Abril 2026

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¿Taco o tacazo?

Por: Ismael del Toro

¿Taco o tacazo?

¿Taco o tacazo?

El término TACO (Trump Always Chickens Out), acuñado originalmente en el sector financiero para describir la volatilidad generada por los aranceles de 2025, ha mutado en 2026 en una descripción de la política exterior estadounidense. Este método consiste en una escalada retórica extrema —amenazas de “aniquilación” o “aranceles totales”— que busca colapsar la psicología del adversario, para luego ejecutar un retroceso abrupto justo antes del punto de ruptura. Lo que para sus críticos es una muestra de debilidad o “cobardía” ante la presión del mercado, para la Casa Blanca es el “arte de la negociación” llevado al límite: forzar la máxima tensión para obtener concesiones mínimas que retóricamente se venden como victorias históricas.

Durante el primer trimestre de 2026, hemos observado este patrón repetidamente. Desde las amenazas de anexión de Groenlandia que terminaron en un acuerdo menor de cooperación energética, hasta los “Aranceles del Día de la Liberación” contra aliados de la OTAN que fueron suspendidos tras una caída del 5% en Wall Street en una sola sesión. Estos antecedentes consolidaron lo que los operadores de bolsa llaman el “TACO trade”: comprar activos cuando el presidente amenaza y vender cuando, invariablemente, se echa atrás. Sin embargo, al llegar a la crisis iraní de abril de 2026, el costo de este juego de “la gallina” ha escalado a niveles sistémicos.

El reciente episodio con Irán es el ejemplo más peligroso del fenómeno TACO. El 7 de abril, la retórica alcanzó un nivel apocalíptico: Trump amenazó con borrar “una civilización entera” si Teherán no abría el Estrecho de Ormuz antes de las 20:00 horas del día siguiente. La respuesta de los mercados fue inmediata: el petróleo Brent superó los 119 dólares, amenazando con una recesión global instantánea.

Sin embargo, apenas 90 minutos antes del vencimiento del plazo, Trump anunció un alto al fuego de dos semanas mediado por Pakistán. Si bien los precios del crudo cayeron a 95 dólares, la “victoria” estadounidense es cuestionable. Irán mantiene el control de facto del Estrecho mediante peajes en criptomonedas y la infraestructura petrolera sigue bajo amenaza. La percepción global es que Washington parpadeó primero ante el temor de un colapso económico doméstico, dejando la credibilidad de la disuasión militar en un estado de precariedad inédito.

De cara a las elecciones intermedias de noviembre de 2026, el método TACO presenta un rendimiento decreciente. El electorado percibe la falta de una resolución definitiva; la inflación derivada de la volatilidad energética ya ha castigado los índices de aprobación presidencial.

Si el presidente continúa con este ciclo de “amenaza y repliegue”, corre el riesgo real de perder la mayoría en ambas cámaras. La oposición demócrata ya utiliza el término TACO para cuestionar su capacidad de mando, mientras que el ala dura de su partido empieza a mostrar signos de fatiga ante la falta de resultados tangibles. Para lo que resta de 2026, la figura de Trump se encuentra atrapada en su propio mecanismo: si no logra una victoria real que no implique “echarse atrás”, el TACO podría ser la receta de su derrota legislativa.

@DelToroIsmael_

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