La temporada regular terminó y el tablero de octubre quedó armado. Tampa Bay, Cleveland y Houston ganaron sus divisiones en la Liga Americana; Yankees, Boston y White Sox completaron el cuadro por la vía del comodín. En la Nacional, Milwaukee, Atlanta y Dodgers fueron campeones divisionales, mientras Padres, Cubs y Philadelphia consiguieron los otros lugares.Milwaukee y Dodgers descansarán en la primera ronda de la Nacional; Tampa Bay y Cleveland harán lo propio en la Americana. Los demás comienzan el martes 29 en series al mejor de tres: Philadelphia visita a Atlanta, White Sox va contra Houston, Boston enfrenta a Yankees en Nueva York y Cubs visita a San Diego. El miércoles se disputan los segundos juegos y el jueves, si son necesarios, los terceros.El formato vuelve a dejar una rareza que no termina de convencer. Atlanta ganó 94 juegos y fue durante buena parte de la temporada uno de los equipos fuertes de la Nacional, mientras Houston ganó el Oeste de la Americana apenas con 81-81, después de llegar de panzazo hasta el último día. Sin embargo, ambos son campeones divisionales obligados a jugar Wild Card y ambos pueden quedar eliminados con apenas dos derrotas. Su ventaja concreta es la localía durante toda la serie, exactamente la misma que reciben Yankees y San Diego por ser los mejores comodines. Puede ser decisiva si aprovechan los dos primeros juegos y barren; si llegan 1-1 al tercero, aunque sigan jugando en casa, todo se reduce a nueve entradas.Los cuatro cruces tienen personajes muy claros. Houston llega con la experiencia de José Altuve, la presencia de Yordan Álvarez y el mexicano Isaac Paredes, pero con la irregularidad que explica ese 81-81 y con Carlos Correa intentando volver a tiempo después de su lesión. Enfrente estarán unos White Sox que protagonizaron una de las grandes recuperaciones del año, impulsados por Miguel Vargas, Sean Burke y, sobre todo, el japonés Munetaka Murakami, quien llegó a Grandes Ligas con enorme expectativa y terminó convertido en una de las figuras de Chicago.Atlanta recibe a Philadelphia con Chris Sale, Ronald Acuña Jr. y Matt Olson como referencias de un equipo que encabezó prácticamente toda la temporada su división. Braves parece llegar con más argumentos, aunque también sufrió las ausencias intermitentes de Acuña y sabe demasiado bien que una serie corta puede borrar cualquier superioridad construida durante seis meses.San Diego recibe a Cubs con Fernando Tatis Jr., Mason Miller y Michael King entre sus cartas principales. Chicago responde con Pete Crow-Armstrong, Alex Bregman y Seiya Suzuki. Padres cerró especialmente fuerte y tendrá el Petco Park de su lado, pero Cubs ya demostró que puede jugarle de frente y que no será un visitante cómodo.Y luego está Yankees-Red Sox.Ahí sobra cualquier presentación. Es la hiper rivalidad del béisbol estadounidense, una historia de más de un siglo cargada de agravios, remontadas, eliminaciones y recuerdos que pasan de generación en generación. Yankees tendrá a Aaron Judge de regreso después de perder buena parte del verano por lesión y recibe en el Bronx a unos Red Sox que, después de un pésimo arranque y hasta de cambiar manager en abril, terminaron construyendo una magnífica segunda mitad. Boston llega con Willson Contreras, Sonny Gray y Payton Tolle como piezas importantes, además de Jarren Durán y Patrick Sandoval entre sus representantes con vínculo mexicano. Dos o tres juegos entre Yankees y Boston pueden ser suficientes para producir otra página memorable de una rivalidad que nunca necesita combustible adicional.Para México la representación será reducida, pero habrá nombres que seguir. Jonathan Aranda espera con Tampa Bay, que descansa esta ronda; Isaac Paredes estará con Houston frente a White Sox y Javier Assad con Cubs frente a San Diego. Jarren Durán y Patrick Sandoval estarán del lado de Boston en esa batalla contra Yankees.Así termina una temporada de seis meses y comienza otra competencia. Los récords ya sirvieron para repartir lugares, descansos y localías. Ahora pesan más el abridor de esa noche, el bullpen, el bateo oportuno y la capacidad para soportar una presión que no concede tiempo para corregir.Se acabaron las cuentas.Ahora empieza octubre.