Uno de los principios universales de la democracia habla de que el jefe de Estado debe gobernar con imparcialidad, más allá de divisiones partidistas o sectoriales; que el ejercicio del poder ejecutivo exige trascender los intereses de grupos o partidos para anteponer el bienestar social y la cohesión social; que debe garantizar los derechos, la seguridad y la escucha activa tanto para quienes lo respaldan en las urnas como para la oposición, y que en escenarios de marcada polarización política, debe mantener el equilibrio para unificar a la nación, que es uno de los mayores retos de la presidencia. Sintetizando, el presidente debe ser de todos.Sin embargo, eso ideales aparentemente no aplican a las consecuencias que generó el operativo de los días 17 y 18 de abril pasado en la Sierra del Pinal, Chihuahua, en donde fallecieron dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) -de los cuatro que tomaron parte-, que era encabezado por la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y en la que se desmanteló un narcolaboratorio.La participación de los agentes estadounidenses, sin que el Gobierno federal estuviera enterado, provocó primero, el extrañamiento de la Presidenta Claudia Sheinbaum y segundo, el distanciamiento con Maru Campos, la gobernadora panista de Chihuahua. El asunto ha llegado hasta que la gobernadora haya denunciado que anónimamente ha recibido amenazas en contra de su integridad, sus bienes y su familia, mientras que la Presidenta ha señalado, “no sé por qué se refiere y si ella considera que, de parte de alguien, pues que presente la denuncia, pero no hay nada contra la gobernadora”.Sin embargo, en la visita que hoy hace la Presidenta a Ciudad Juárez, no hay la intención de sentarse a dialogar con la gobernadora, a pesar de la carta que le envió a Palacio Nacional en donde la invita a ser parte de una Mesa de Seguridad para “despejar dudas”.La Presidenta la mandó al carajo y ha contestado que, “le pedí a la secretaria de Gobernación que hablara con la gobernadora, habló con la gobernadora y van a tener varias reuniones sobre los temas solicitados a través de la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México”.Yo me pregunto, ¿eso es ser la Presidenta de todos?Usted, ¿qué opina?