En Jalisco pasa de todo, menos lo que debería pasar. Carlos Lomelí se destapó (otra vez) para Guadalajara (otra vez) y en una de esas, si logra la candidatura, la pierde (otra vez). Morena mete el acelerador para sacarle raja electoral al agua sucia, porque mantener el problema se les hace más rentable que aportar a las soluciones. Y además, nos juran que el abandono federal hacia el estado es puro cuento. Vamos viendo. Lo que presentó esta semana Luis García Sotelo, secretario de Hacienda Pública de Jalisco, es al menos revelador. Porque una cosa es decir que no te dan dinero, ese como sea es puro discurso; pero cuando se cuenta peso por peso, la cosa cambia. A mí me habían jurado que el abandono federal a Jalisco era puro cuento. Que la Federación estaba interesantísima en el estado. Que los diputados federales, sobre todo una que quiere ser alcaldesa de Guadalajara, sí había hecho su chamba de gestionar recursos. Ojo, que dato mata relato. Lugar 28. Ese es el puesto que ocupa Jalisco en inversión pública federal a nivel nacional, con apenas .25% del total. Para que se dé una idea: en el 2018, año en el que comenzó la autollamada Cuarta Transformación, estábamos en el puesto 6. Dígame usted si eso no es abandono. Vámonos a los datos del estado, porque no me vayan a salir con que compararse con los demás es pura envidia. No vaya a ser que a mí también me sancione el INE por considerar que ando diciendo cosas que no van. ¿Sabe usted cuál era la inversión pública federal anual en Jalisco, en promedio, durante la administración de Enrique Peña Nieto? 9 mil 884 millones de pesos. ¿Sabe cómo va pintando la cosa con la presidenta Claudia Sheinbaum? Mil 118 millones de pesos. No es que aquí andemos extrañando priistas, la añoranza es más bien por el recurso. Nada más para este año, Luis García Sotelo calcula que el déficit de participaciones federales podría estar por arriba de los 2 mil millones de pesos. No es cosa menor si piensa en todos los proyectos estratégicos que están en riesgo de no desarrollarse a falta de dinero federal. Que en el discurso se diga lo que sea me da más o menos igual. Lo que necesita Jalisco es inversión de recursos, no de baba.