Lunes, 29 de Junio 2026

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

No había por qué ir tan lejos

Por: Daniel Rodríguez

No había por qué ir tan lejos

No había por qué ir tan lejos

La estrecha cercanía política e ideológica entre México y Colombia, que está basada en la afinidad de sus Gobiernos de izquierda -encabezados por los mandatarios Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro-, está “amenazada” por los resultados de los recientes comicios, en donde el candidato oficialista Iván Cepeda perdió la elección, lo que permitirá la llegada -a partir del 7 de agosto- de Abelardo de la Espriella, quien se identifica con una postura de derecha radical, que promete políticas de orden autoritarias y una línea dura contra el narcotráfico.

Ha sido tanta la afinidad de Petro con Sheinbaum, que en dos ocasiones el mandatario colombiano ha mencionado públicamente que Claudia fue su “compañera de lucha”. En septiembre del 2024, Petro aseguró que “en su juventud primera”, la Presidenta de los mexicanos “fue colaboradora y militante del M-19 en México”. (Movimiento 19 de Abril, que es conocida como organización que se manifiesta en contra de la oligarquía y lucha por los obreros, campesinos y trabajadores), mientras que, en septiembre del año pasado, con motivo de la desaparición de dos artistas colombianos en nuestro país y solicitando la colaboración del gobierno mexicano, Petro se refirió a Sheinbaum como “mi amiga y compañera de lucha desde el M-19”. 

En ambas ocasiones, la Presidenta de México desmintió categóricamente las aseveraciones y aclaró que su participación se limitó a apoyar a estudiantes colombianos en nuestro territorio, pero nunca fue miembro de esa guerrilla.

Ahora que Cepeda perdió -con el que se reunió Sheinbaum en dos ocasiones, noviembre de 2025 y abril de este año- y llega De la Espriella a la presidencia, es de esperarse que la relación bilateral se mantenga, pero de una manera más “tirante” por obvias razones. Y dice el refrán popular que “para muestra basta un botón”, ya que aún no toma posesión y ya hay señales de que la “comunicación” entre Palacio Nacional de México y Palacio de Nariño en Bogotá, no será muy tersa.

La semana pasada, De la Espriella declaró como “objetivos militares” a los cárteles mexicanos que “laboran” en su país y los responsabilizó de la violencia que se vive en el Departamento del Cauca -al suroeste de Colombia-, asunto sobre el que se consultó a Sheinbaum el viernes, y de lo que dijo tajantemente: “cada quien que se encargue de su parte, ¿no?... Colombia que se encargue de su parte y nosotros nos encargamos de la nuestra, porque las diferencias políticas que pueda haber entre un proyecto de acción y otro, no deberían traducirse en asuntos de este tipo. Entonces, pues que atienda los asuntos allá”.

No había por qué ir tan lejos en la respuesta a tan sencilla pregunta, pero “a buen entendedor, pocas palabras”.

Usted, ¿qué opina?

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones