Cuentan los que ya apartaron silla en la primera fila, que en Morena arrancó oficialmente la temporada de “yo no ando en campaña, sólo camino el territorio”. El registro de aspirantes abrirá hasta finales de agosto, pero los saludos, las selfies, los abrazos y las inauguraciones de banquetas comenzaron hace meses.La dirigencia estatal promete que ahora sí llegarán los mejores perfiles, sin prisas ni dedazos, aunque más de uno ya hasta mandó imprimir sus espectaculares... de “agradecimiento”.Y para que no hubiera dudas, ya están levantando la mano rumbo a Guadalajara, con la naturalidad de quien dice que apenas está pensando la idea.Lo curioso será ver cuántos servidores del movimiento descubren, de repente, un profundo amor por las colonias que no visitaban desde la elección pasada. ¿O qué? * * * En la comunidad de Huaxtla descubrieron que la basura también tiene segundas oportunidades... aunque nadie las haya pedido.Resulta que el tiradero clandestino, que se suponía estaba clausurado y descansando en paz, decidió regresar del más allá. Por eso los vecinos no le organizaron fiesta de bienvenida, sino que promovieron un amparo para ver si la justicia logra lo que la vigilancia ambiental no consiguió.Nos afirman que esta semana llegará un perito desde la Ciudad de México. Analizará suelo, agua y aire. Con suerte también encontrará al responsable de que un sitio clausurado reviva con tanta facilidad.Por lo pronto, el Instituto Federal de Defensoría Pública está apoyando a los quejosos por esta situación. * * * Dicen los enterados que el próximo gran enemigo nacional ya no será el azúcar, el tabaco ni la comida chatarra. En Palacio Nacional descubrieron que el dedo índice de los adolescentes con sus celulares hace más ejercicio que sus piernas, así que arrancó la cruzada para domesticar algoritmos.Los foros para regular las redes sociales entre los menores de edad prometen escuchar a expertos, maestros, padres y hasta jóvenes, aunque más de uno sospecha que convencer a un adolescente de soltar el celular será tan sencillo como pedirle que regrese el cambio.Mientras se debate si las redes deben regularse, millones de usuarios practican la disciplina olímpica de ignorar el mundo real.Por primera vez, el país discutirá algo que todos hacen mientras revisan el teléfono.