Como se esperaba, en su mensaje político por la entrega de su Segundo Informe de Gobierno, la Presidenta Claudia Sheinbaum exaltó logros para hacer un autobalance positivo de sus primeros 23 meses de gestión, pero omitió los temas que han marcado su gobierno en este segundo año, como los grandes casos de corrupción del huachicol fiscal, la tensión con los Estados Unidos por sus señalamientos de narcopolíticos en México y temas de inseguridad que padecen miles de familias.En su informe nada mencionó del decomiso histórico de hidrocarburos importados ilegalmente al País, por el que están detenidos dos exmandos de la Secretaría de la Marina, ligados al exsecretario José Rafael Ojeda Durán; nada de cómo va el caso del grupo delictivo de “La Barredora”, por el que está detenido Hernán Bermúdez Requena, quien fuera secretario de Seguridad del senador Adán Augusto López cuando fue gobernador de Tabasco; y ni una sola palabra de la crisis política provocada por el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.A lo más que llegó la Presidenta fue a hacer un tímido llamado a la “sencillez” y “humildad”, y a lanzar la cuestionable afirmación de que con los gobiernos de la 4T habían terminado las “excentricidades y los lujos” de otros gobiernos, al principio de su discurso (apenas horas antes se habían dado a conocer los más recientes despilfarros de los hijos de AMLO). Aunque al final aclaró que en el movimiento político de la autollamada cuarta transformación no habría “divisiones ni rompimientos”.Confirmó así la prioridad que tiene de mantener la unidad de Morena y aliados que su lucha contra la impunidad.Pese a estar en uno de los momentos más críticos de la relación bilateral con Estados Unidos, por los temas comerciales y migratorios, pero especialmente por los del combate a los cárteles de la droga y su reclamo de detención a políticos mexicanos que acusa de tener vínculos con el crimen organizado, como al grupo Sinaloa que encabeza Rocha Moya, Sheinbaum se limitó a decir que, pese a que hay “dificultades” con ese país, siempre se “busca el entendimiento”. Desde luego, retomó su narrativa de defensa de la soberanía al expresar que mientras ella sea Presidenta siempre protegerá “nuestra independencia”.Como en su primer informe de gobierno, Sheinbaum volvió a dejar fuera de su mensaje el grave problema de las desapariciones en México, que tiene rotas a miles de familias en el País. Tampoco de la narcoguerra que padece Sinaloa, especialmente Culiacán y Mazatlán, donde se contabilizan cifras récord de asesinatos, desapariciones, robos de automóviles, cierres de empresas y pérdidas de empleos.El mensaje por su Segundo Informe de Gobierno fue para la Presidenta, como siempre ha sido para sus antecesores y políticos en general, sea cual sea su cargo, un acto de propaganda triunfalista, muy alejado de un verdadero ejercicio de evaluación y rendición de cuentas.jbarrera4r@gmail.com