Qué final e inicio de semana tuvimos. Francamente estoy, al igual que muchos de ustedes, harto de vivir eventos históricos. Pero esto es lo que es.Lo que vivimos el domingo y el lunes es, en gran parte, inédito. Pero era de esperarse cuando capturas (o abates, en este caso) a uno de los delincuentes más conocidos del mundo. No quiero decir que importante, porque sería darle una relevancia que por sus actos delictivos no le corresponde, pero quizá hace falta dimensionar el tamaño del personaje en el contexto internacional.He leído muchas críticas sobre lo que siguió al operativo que llevó a la captura del jefe del grupo delictivo más grande del país. Que si las autoridades no estaban preparadas o que si se dejó desprotegidos a los ciudadanos. Yo no soy experto en seguridad (muchos de los que emiten esas críticas tampoco lo son, por cierto), pero no estoy convencido de que haya habido manera de evitar lo que pasó. No había manera de que capturaras al líder y que sus huestes no salieran a la calle a hacer lo que hicieron. Al no estar prevenidas sobre el operativo federal, tampoco había forma de que las policías municipales o la estatal actuaran con mayor premura. Y sin embargo, hay videos que las muestran rifándose en la calle en contra del crimen. Pero, insisto, aquí la opinión que vale es la de los especialistas.Lo que quiero analizar en esta columna es el regreso a la normalidad y los elementos que la acompañan. Si a usted le choca que uno hable de lo que las autoridades y otras organizaciones hacen bien, mejor pase a la siguiente columna.Primero, la comunicación oficial. Desde las cuentas del gobernador Pablo Lemus nunca se dejó de informar sobre lo que estaba pasando. Sé que como ciudadanos queremos información minuto a minuto, pero hay circunstancias que lo vuelven prácticamente imposible. Fueron el gobernador y su equipo de comunicación quienes entre el domingo y el martes estuvieron informando sobre cómo estaba evolucionando la situación; sobre la activación y posterior desactivación del código rojo; sobre el regreso de la actividad económica; sobre la suspensión y posterior reactivación de la actividad escolar.Segundo, las cámaras empresariales. Más que el gabinete económico, quienes salieron a impulsar el mensaje de la reactivación económica fueron la Cámara de Comercio de Guadalajara, los Industriales de Jalisco y otras organizaciones de la iniciativa privada. Los comunicados conjuntos representan un simbolismo de unión importante en momentos complicados.Hasta el momento de estar escribiendo esta columna, la dinámica de la ciudad indica que, efectivamente, se está normalizando después del susto que nos sacaron el domingo. Esperemos que así siga.TikTok, IG y X: @romedinapol