Ver “El sonido al caer” de Mascha Schilinski es mirar por una rendija, por una ventana, por la diminuta abertura de una puerta apenas cerrada; es mirar furtivamente a través del tiempo; es mirar en secreto. Ganadora del Premio del Jurado del Festival de Cannes en 2025 y seleccionada por Alemania como su más reciente representante en la carrera por el Oscar, esta es una película de planos bellísimos y emociones apabullantes. Aunque su hermosura permanece durante todo su metraje, también es una pieza dolorosa y cruel a ratos.A lo largo de un siglo encontramos cuatro líneas argumentales ubicadas en sendas épocas que revisten las historias personales y familiares de un puñado de mujeres. Contemplamos cómo cada una afronta los eventos de sus propias vidas, sí, pero conectadas por tres constantes: (1) la finca alemana que sirve como locación perenne, (2) el imparable, aunque fragmentado, curso del tiempo, (3) y la presencia de la muerte que (como en la vida de todos nosotros) siempre está al acecho. El filme toma tajadas de vida en los cuatro instantes que rigen la película y nos las presenta en un desorden calculado, diseñado e hipnótico.De carácter parsimonioso, “El sonido al caer” es un largometraje de mucho cine: el espectador “clavado” (el cinéfilo recalcitrante) disfrutará de las decisiones formales y dramáticas de la realizadora. Caben aquí el uso certero del encuadre dentro del encuadre, del montaje interno, del montaje natural con sus quiebres temporales, el uso de la luz, el sentido de los planos, la textura, el grano de la película que a veces se rompe al máximo, el uso del silencio, el “narratage” ocasional… El filme presume soltura plástica y, además, magnetiza con su narrativa poética y, a veces, volátil a su manera.Quepa añadir que esta película demandará tu compromiso y atención: Schilinski narra el relato de modo que tú, en la sala de cine, debes asumir el papel de testigo. El juego implica, además, asumir que lo que para ti es el pasado (o un viaje al pasado), en realidad es el presente para cada personaje, es su vida sucediendo.Si en este verano fílmico estás buscando una opción que marque su distancia del cine comercial de Hollywood, aquí tienes una sólida alternativa, con una elevada ejecución artística y emociones palpables.