A diferencia de casi todos los municipios metropolitanos, donde el arranque mundialista alcanzó a cambiar la conversación y a mejorar el humor social y eso se reflejó en reducciones importantes en la percepción de la inseguridad pública de sus habitantes, en Puerto Vallarta ni eso ayudó a disipar el miedo que sigue creciendo desde el domingo negro vivido el 22 de febrero.Como se recordará, en este, el municipio turístico más importante de Jalisco, sus habitantes padecieron un infierno en aquella fecha y al menos dos días más, porque ahí se concentraron la mitad de las quemas de negocios y vehículos de todo Jalisco, luego de la detención y abatimiento del líder del Cártel Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, en Tapalpa.En la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), que cada trimestre presenta el INEGI y en la que mide la percepción de inseguridad pública de los habitantes mayores de 18 años de 91 ciudades urbanas del país, se revela que en Puerto Vallarta, en vez de que se reduzca el miedo de la población que se reflejó el trimestre pasado, aumentó en este segundo al pasar de 59.9 por ciento a 65.4 por ciento, ubicándose por encima de la media nacional.Esto siguió alejando a Puerto Vallarta del grupo de los municipios con la más baja percepción de inseguridad que mantuvo los últimos tres años. En el último trimestre del año pasado había aparecido con apenas 30 por ciento de sus habitantes con miedo al delito. Hoy está a más del doble.Esta alza en la percepción de inseguridad empieza a afectar la evaluación del gobierno municipal que encabeza Luis Munguía, ya que en la misma encuesta solo un 13.3 por ciento de la población considera que tiene un gobierno efectivo para resolver los problemas de la ciudad.Otro municipio que creció en este miedo a la delincuencia fue Tlaquepaque que pasó de 62.5 al 64.9 por ciento.Guadalajara, que luego de los sobresaltos violentos de febrero apareció como la segunda ciudad con más miedo de su población al delito del país, sólo debajo de Irapuato, al pasar de 79.2 a 90.2 en el porcentaje de percepción de inseguridad del cuarto trimestre del 2025, al primero del 2026, tuvo una importante disminución de 12.2 puntos porcentuales en este segundo trimestre al marcar 78 por ciento.Tonalá y Tlajomulco también aparecieron a la baja en esta preocupación de sus comunidades. El primero pasó de 68.1 a 63.4 y el segundo de 70.1 a 68.1 por ciento.Lo que la ENSU de este segundo trimestre deja claro es que mientras en Zapopan y Guadalajara hubo reducciones significativas en la percepción de inseguridad pública, en Puerto Vallarta el miedo entre los vecinos sigue instalado y creciendo.