Son muy contrastantes los resultados que observamos en la última edición de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi). Por una parte, nos habla de la “Percepción de inseguridad por temor al delito en Marzo de 2026, entre la población de 18 años y más residentes en 91 áreas urbanas -en todo el país-, donde el 61.5 por ciento de los encuestados consideró que era inseguro vivir en su ciudad”, mientras que, por otra, señala que creció la confianza de los mexicanos en las instituciones militares. Los mexicanos nos sentimos más inseguros, pero confiamos más en el Ejército y la Marina; esto último, posiblemente motivado por el reciente operativo donde cayó Nemesio Oseguera “El Mencho”, que era el narcotraficante más buscado del mundo.De acuerdo a la estadística, la institución castrense mejor posicionada en la confianza ciudadana es la Marina (Semar), donde el 88 por ciento de los mexicanos confían ciegamente en su desempeño, seguida por la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con 87 por ciento y el Ejército -en tercer sitio- con el 85.6 por ciento, que son las mejores calificaciones ciudadanas desde septiembre de 2021, lo que fue considerado por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), como “... producto de una estrategia sostenida, con coordinación, inteligencia y presencia territorial”.Sin embargo, si en Marzo la confianza en las fuerzas armadas era casi plena, ¿que pensaran los mexicanos a finales de abril cuando en algunos temas de conversación nacional y relacionados con actos delincuenciales están involucrados algunos integrantes de esas instituciones militares? Por ejemplo, la detención en Argentina -donde se encontraba prófugo y con falsa identidad- del contralmirante de la Marina Fernando Farías Laguna, quien es acusado de contrabando de combustible y contaba con ficha de la Interpol, y quien es hermano del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, quien fue detenido en septiembre pasado junto con otras 13 personas, entre ellos cuatro oficiales de la Armada de México, acusados de los mismos delitos. Los hermanos Farias Laguna que ocuparon puestos claves en la Marina, son sobrinos del ex secretario de Marina Rafael Ojeda, que marcó sus trayectorias y ascensos dentro de la institución, además de estar enterado de sus ilícitos de acuerdo con audios filtrados en algunos medios nacionales. Y por lo que se refiere al Ejército, los recientes operativos en Chihuahua -que fueron encabezados por integrantes de la Secretaría de Defensa- en donde supuestamente agentes de la Central de Inteligencia (CIA) estadounidense han participado -teniéndolo prohibido- en el desmantelamiento de narco laboratorios, violando la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución, la pregunta sería -bajo la premisa de que “una manzana podrida no echa a perder el barril”-, ¿se continuará teniendo esa casi plena confianza en las instituciones militares? Usted, ¿qué opina?daniel.rodriguez@dbhub.net