El presidente nacional del PRI, Alito Moreno, anda queriendo “farmear aura” con todos los partidos de oposición, esa oposición que lleva ocho años dormida, en el olvido y sin mostrar fuerza política suficiente para tener representatividad democrática y confianza ciudadana. Primero, esa cosa llamada “farmear aura” es un ejercicio de colectividad y conectividad de los jóvenes que, en síntesis, proviene de una lógica de los videojuegos y que significa hacer movimientos y/o tener reacciones carismáticas con el fin de ganar puntos o premios. Hoy se juegan batallas de aura en los espacios públicos, cosa que ha llevado a las juventudes a mostrar movimientos de sus cuerpos y sus rostros complejos pero que han construido una suerte de apropiación del espacio público. Lo entendamos o no, hoy tenemos jóvenes que salen de las pantallas o de las redes sociales para farmear aura en busca de reconocimiento y de significación de su presencia. En las últimas semanas, Alito Moreno, presidente del PRI, anda queriendo farmear aura con los partidos de oposición intentando formar lo que llama una gran alianza opositora contra Morena, justo porque lo que podrían conseguir todos los partidos de oposición, no les alcanza en lo individual para ganar las elecciones intermedias del 2027 y con ello los principales espacios en los poderes legislativos, 17 gubernaturas y muchos otros espacios más. Tenemos la peor oposición en la historia del país. Alito primero lo intentó con Movimiento Ciudadano y el senador Clemente Castañeda le dijo: “El PRI no tiene autoridad moral ni para convocar a una borrachera” y Alito ardió en cólera para decirle “para eso están Máynez o Samuel, ellos convocan a buenas borracheras, ellos son esquiroles de Morena.” Y sí, el PRI es tan mala marca, que para MC sería muy costoso aliarse con ellos, pero son muy afines al PAN, como lo indica el caso Jalisco. Y luego Vicente Fox, ese Fox que piensa que a sus 84 años es el símbolo del recambio generacional y que grita, en pleno evento del PRI: “hay que partirle la madre a Morena”. Demencial, el ex presidente que se vanagloria de haber sacado al PRI de los Pinos, hoy camina a su lado. Fox cree que puede farmear aura con la oposición del país porque su odio hacia Morena lo legitima, y cómo olvidar que Fox, 26 años después de su triunfo, siempre gobernó al lado del PRI. ¡Qué joven y qué fresca es nuestra oposición! Qué triste es la oposición, cuando lo único que le queda, es sacar a Fox, es decir, el PRIAN sí existe. En su evento de promoción de la nueva imagen, la dirigencia nacional del PAN había dicho que su peor error en la elección presidencial fue aliarse con el PRI en una candidatura única. Ahora, existen voces de esa misma dirigencia del PAN que dicen que analizarán la coalición y/o alianza con el PRI, en cada uno de los Estados que enfrentarán una competencia por la gubernatura. O sea, a Alito le va saliendo bien farmear aura solo porque el PRI tiene poca estatura opositora, una de las peores imágenes de marca política en el país y una de las desafecciones electorales más altas entre la ciudadanía. Pero ni a Fox, ni al PAN y menos al PRI y Alito, les sale bien convencer a alguien de su cambio o de su frescura política. A pesar de que el jueves el INE dio comienzo al proceso electoral del 2027, aún no tenemos candidatos/as visibles, pero las diferentes encuestas de empresas prestigiosas ubican que PAN, PRI y MC están entre el 8 y el 15 por ciento de preferencias electorales contra un 30 o 35 por ciento de Morena, que, aunque caiga, sigue siendo la primera opción. Estas encuestas dicen, “aunque sé que Morena puede tener corrupción, lo resuelven todo mejor que los otros partidos” y esto, debido a los programas sociales. Por eso a Alito le urge formar coaliciones con quienes sea, por eso los farmea. El problema es que, si este es el tamaño y la calidad de la oposición en México, estamos fritos, y podría entonces ser muy probable que la tasa de participación electoral ciudadana en las elecciones intermedias, sea aún más baja que el promedio de los últimos años. Porque a nivel partidista no hay opciones creíbles, confiables y reales. Aún falta camino por recorrer, pero qué difícil será ver a los indignos, farmear aura haciendo el ridículo y encontrar que tenemos panoramas electorales sin nada limpio y digno para votar. La oposición no tiene relato, no nos da nada, es lastimosa. No nos la merecemos.