Sin duda es una buena noticia la reducción en los índices delictivos patrimoniales que dio a conocer el lunes pasado el gobernador Enrique Alfaro y su gabinete de seguridad.Pero como lo reconoció el propio mandatario estatal, nada para estar tranquilos ni satisfechos porque siguen siendo muchos robos que mantienen muy alta la percepción de inseguridad entre la población.Es aún mucha la incidencia delictiva y los ciudadanos que han tenido la fortuna de no ser víctimas de los malandrines, tienen cada vez más familiares o amistades cercanas que lo han sido.Si bien en el último mes (del 7 de febrero al 6 de marzo) bajaron los robos a vehículos 10.3%, mil 748 siguen siendo demasiados. También lo son 663 robos a casa pese a que este indicador bajó 6.5 por ciento. El robo a cuentahabientes bajó 23%, pero hubo 59. Se registraron 706 robos a negocio, 14% menos que el mes pasado y lo que más se redujo fue el robo a unidades de carga pesada al pasar de 31 a 19, lo que significó un 38.7% menos. El robo a personas tuvo una leve baja al pasar de mil 462 a mil 404.Este avance palidece además por el hecho de que delitos de alto impacto como los homicidios y lesiones siguieron al alza. Los asesinatos subieron de 235 a 242, lo que nos da un promedio de casi 9 al día en este periodo. Poco más de 80% de estas muertes violentas se da en el Área Metropolitana de Guadalajara. Principalmente en la capital jalisciense con 36, le sigue Tonalá con 33, Tlaquepaque con 28, Zapopan con 22 y Tlajomulco con 15.Otro dato que preocupa y que no ayuda para enfrentar con mayor éxito a los grupos delincuenciales es que la mayoría de los delitos siguen quedando impunes. En el caso de los homicidios en menos de tres de cada 10 casos se tiene algún detenido, según reconoce la propia Fiscalía General del Estado.Será pues muy interesante ver las cifras del próximo corte en materia de seguridad en el que las autoridades estatales confían en que haya una mayor reducción de los índices delictivos.En marzo se podrá medir ya el impacto que tuvo la llegada de policías y tropas federales y los operativos en las llamadas 17 zonas prioritarias que ubicó el Gobierno de la República, que incluyen la Zona Metropolitana de Guadalajara, la región de Los Altos y Norte de Jalisco.Ojalá, pues, ante la escalada permanente de violencia, que eclipsa los magros avances en la reducción de los aún muy altos robos patrimoniales, autoridades federales, estatales y municipales ahora sí hagan algo distinto y verdaderamente coordinado para atender la principal preocupación de los jaliscienses y de los mexicanos y cumplan su obligación de garantizar la seguridad a sus gobernados. Sólo uniendo fuerzas y logrando resultados más contundentes podrán reducir la percepción de inseguridad de los ciudadanos que les hagan sentir una realidad menos hostil y amenazante.jbarrera4r@gmail.com