Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 12 de Diciembre 2018

Ideas

Ideas |

No dormirse enojados

Por: Guillermo Dellamary

No dormirse enojados

No dormirse enojados

Es una consigna muy sabia, cuando hay fuertes discusiones (que es muy comprensible que puedan existir en muchas parejas), lo más recomendable es no irse a a la cama sin haber resuelto el problema que los llevó a la discordia.

Las discusiones se pueden hacer crónicas y convertirse en un verdadero síntoma de gravedad, cuando hay gritos y altercados, cuando se ofende e insulta, cuando se manotea y empuja. Peor aún, cuando se rompe la relación y se da el portazo para irse del lugar, trabado del coraje.

Querer dominar al otro, obligarlo a que acepte la propia versión, recurrir a descalificar su punto de vista o devaluar su memoria con argumentos tan simplistas, como:  “yo si tengo buena memoria y tú no, no te acuerdas ni de lo que dijiste, en cambio yo sí”.

Las discusiones estériles, son peores cuando se redunda, una y otra vez, en el mismo punto y no se sale de allí. Sobre todo con la repetición, necia y terca, de las mismas posiciones sin ni si quiera querer escuchar lo que el otro tiene que decir.

Es muy evidente que tener una pareja con la que se discute tanto es agobiante, acaba por ser una pesada y fatigosa relación, que invita a no querer ni ver a una persona con la que se volverá a caer en la misma monserga.

Cuando pasan noches de una relación fría, envuelta en las sábanas de la indiferencia y la cobija de la discordia, la vitalidad de la vida conyugal se desvanece ante el deseo de querer salir corriendo y mejor estar con quien si te la llevas bien.

De aquí la importancia de atenuar las discusiones, y de ser posible no iniciarlas, para no tener que llegar a pasar noches de almas oscuras y espaldas que no se tocan.

Un riesgo, que de persistir,  es que la ruptura es casi inminente aunque puedan pasar más tiempo viviendo en el mismo espacio, pero sin el afecto y el cariño que facilitan la concordia y la convivencia alegre y respetuosa.

Así que el concepto de matrimonio debe incluir, desde sus primeros días de vida, un armario lleno de herramientas y recursos para no discutir y vivir en discordia. Que ya sabemos que van a llegar más temprano que tarde, y para limar asperezas de una manera pronta y eficaz, es mejor dialogar y en caso de pleito, irse a dormir ya resuelto todo con amor y cariño.

DR

Temas

Lee También

Comentarios