Domingo, 05 de Julio 2020
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Morena, el enemigo de Morena

Por: Diego Petersen

Morena, el enemigo de Morena

Morena, el enemigo de Morena

¿Cuál es el principal enemigo de Morena de cara al 2021: la oposición, la combinación de la epidemia y la crisis económica, o las luchas internas? Podremos coincidir en que la oposición hay que descartarla. No es que no pese o que no exista, sino que su debilidad es tal que si Morena hiciera bien las cosas no debería tener problema alguno para mantener el Congreso en 2021. La epidemia y la crisis económica son un factor importantísimo, no solo por lo que implican en sí mismas en términos de desánimo social, sino porque han evidenciado de manera cruel la incapacidad de este gobierno para manejar la crisis. Pero sin duda el factor más importante es lo que sucede al interior de Morena.

El peor enemigo del presidente en este momento es su propio partido. Hay al menos tres frentes abiertos dentro de Morena. Lo que vemos en la opinión pública son las puntas de los icebergs, pero tienen raíces profundas que se hunden en las aguas de la política.

Demandar penalmente a la ex presidenta del partido por un fraude realizado, además con la condenada modalidad de facturas falsas, fue dispararse en un pie. Conforme avance el caso nos iremos enterando a dónde fue a parar ese dinero y, siendo como es la política, es muy probable que todo o parte se haya destinado al pago de las deudas de las campañas de 2018. Es decir, por increíble que parezca, será el propio Morena quien terminará por enturbiar el triunfo de López Obrador.

El reclamo del señor Ackerman al senador Ricardo Monreal por haber aceptado una entrevista con Carlos Loret de Mola, el periodista que evidenció a la zarina anticorrupción de mentir sobre su patrimonio, es una clara muestra del nivel de intolerancia que hay dentro del partido: conmigo o contra mí. El tema no es menor, pues la pareja residencial (Ackerman-Sandoval) representa justamente al grupo más radical dentro de Morena, los del purismo ideológico. Por si fuera poco, el gobernador de Puebla ya se subió al carrito y le pidió, al aire, una entrevista a Loret para hablar de “otras cosas”, es decir, grilla. Ya veremos cómo reaccionan los puristas, lo cierto es que esto apunta a una noche de cuchillos largos.

Pero quizá el problema mayor esté en Palacio. La estructura diseñada por el presidente para el manejo de los programas sociales no está funcionando. Los famosos super delegados están desaparecidos y anulados. Ya nadie habla de ellos, dejaron de ser tema de conversación de los gobernadores justamente porque dejaron de ser una amenaza. La tensión entre el presidente y su operador de cabecera, Gabriel García, ha crecido, al grado de que al menos en dos ocasiones se ha llegado a plantear la renuncia. El programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, una de las estrellas de la política social, fracasó y Sembrando Vidas está lejos de sustituir el problema de los empleos perdidos, como quisiera el presidente.

Morena se ha convertido en el peor obstáculo para Morena de cara a la elección del 2021. El presidente lo sabe. ¿Será por ello por lo que comenzó ya a hablar de fraude?

(diego.petersen@informador.com.mx)

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