Miércoles, 08 de Abril 2020
Ideas |

La economía, cómo la protegemos

Por: Diego Petersen

La economía, cómo la protegemos

La economía, cómo la protegemos

Independientemente de lo que se anuncie en la mañanera de hoy, para efectos prácticos ya estamos en la fase dos de la pandemia. Ya tenemos casos de contagio en territorio mexicano y lo que se puede esperar en los siguientes días es el crecimiento exponencial del número de enfermos y contagiados asintomáticos. Lo que sigue es aplicar con todo rigor las normas de salud recomendadas y eso implica prácticamente paralizar la vida productiva del país. Confinarnos en nuestras casas ayudará a que la propagación del virus sea más lenta y controlable, pero eso implica daños fuertes en la economía.

A estas alturas del partido ya sabemos más o menos lo que tenemos que hacer para protegernos y para proteger a nuestros cercanos del maldito virus. De lo que hay menos claridad es de lo que hay que hacer para proteger a la economía. Si bien es cierto que las acciones más importantes las tiene que tomar el gobierno desde la Secretaría de Hacienda (cambios en la política presupuestal y fiscal, reorientación del gasto, medidas anticíclicas) o el Banco de México (reducción de tasas de interés, intervención atinada en los mercados cambiarios), lo que hagamos en lo cotidiano también importa, y mucho.

Muchos creen que de lo que se trata es de dejar de trabajar y en realidad es todo lo contrario

La gran pregunta es cómo reducimos la movilidad de las personas sin dejar de ser productivos. Muchos creen que de lo que se trata en las próximas semanas es de dejar de trabajar y en realidad es todo lo contrario. Si vamos a tener a los niños en casa hay que asegurarnos que avancen en los estudios; si vamos a trabajar desde casa implica abrirnos a aprender nuevas cosas para resolver problemas de manera remota y generar valor de una forma distinta. Las empresas tienen que proteger a sus trabajadores y los trabajadores a sus empresas. En muchos casos, la industria y algunos servicios indispensables no pueden parar, pero hacerlo responsablemente implica que los trabajadores estén abiertos a sustituir al compañero que no pudo acudir y hasta flexibilizar horarios y condiciones de trabajo; y las empresas a buscar no hacer recortes de personal y estar abiertas a nuevas formas organizativas.

Algunos productos por su naturaleza tenderán a escasear. Racionalizar su uso y su consumo desde ahora y no acaparar, no hacer compras de pánico, evitará que sea el Estado quien imponga condiciones y límites a las compras, pero sobre todo que generemos distorsiones en los mercados que terminan siempre afectando a los pobres.

Si, como dice Valeria Moy, la economía es a fin de cuentas el conjunto de decisiones que tomamos todos, todos los días, de la capacidad que tengamos como sociedad de afrontar con inteligencia y sobre todo con solidaridad el reto que se nos viene dependerá que esto sea una anécdota difícil en el recuento de un año y no una tragedia económica de la que tardemos años en reponernos.

(diego.petersen@informador.com.mx)
 

Coronavirus

Temas

Lee También