Sábado, 04 de Febrero 2023

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Fútbol sin balón

Por: Ernesto López Mota

Fútbol sin balón

Fútbol sin balón

El despido del director deportivo del Club Guadalajara, Ricardo Peláez, obedece a la sed de linchamiento manifestada por el clamor popular tras la eliminación sufrida por Chivas en el Repechaje.

La opción de la directiva del Guadalajara para acallar el enojo de los manifestantes tenía dos soluciones: una, correr al técnico y la otra, despedir al director deportivo.
La respuesta fue la más fácil, echar a quien dicen es el culpable de todos los males que padece Chivas.

Pero no es así, Ricardo Peláez cometió dos errores graves en su gestión con el Guadalajara, el primero fue vender ilusiones a la afición prometiendo títulos y campeonatos, cosa que ningún dirigente o técnico sensato puede ofrecer; pero ese atrevimiento se lo cobró la afición y la directiva al precio de su decapitación.

El otro desacierto de Ricardo Peláez fue no catapultar al Guadalajara a una mejor posición durante su gestión.

Peláez llegó a Chivas en octubre de 2019 y entró en funciones a partir del Clausura 2020. El motivo que llevó a la directiva de Chivas a contratar a Peláez fue la aclamación popular y para mejorar la situación del equipo, porque en los torneos anteriores no había clasificado a la Liguilla, pues terminó en lugar 10 el Apertura 2019, el sitio 14 el Clausura 2019 y en puesto 11 el Apertura 2018.

Ricardo Peláez no mejoró sustancialmente el rendimiento de Chivas en los seis torneos bajo su tutela.
El Clausura 2020 no contó porque se canceló debido a la pandemia, el Apertura 2020 terminó en séptimo, el Clausura 2021 fue noveno, el Apertura 2021 fue décimo, en el Clausura 2022 logró su mejor ubicación en sexto lugar y en el Apertura 2022 concluyó en noveno, es decir que en su gestión promedió el octavo lugar, posición que lo dejó al límite del Repechaje; por esa razón el Guadalajara invariablemente participó en la reclasificación en los cinco torneos, independientemente de avanzar a la Liguilla en dos y de quedar eliminado tres veces.

En favor de Ricardo Peláez hay que decir que hizo el trabajo inherente a su puesto, o sea, buscar opciones de refuerzos y de técnicos, para ponerlos a consideración del consejo directivo de Chivas, integrado por Amaury Vergara, sus hermanas y sus cuñados; pero no fueron decisiones de Peláez las contrataciones, porque él no puso el dinero y en muchas ocasiones los dueños no eligieron la mejor propuesta, sino la que se adaptó al presupuesto.

Al final de cuentas, con Peláez, sin Peláez o con el que venga, Chivas necesita tener a los mejores futbolistas mexicanos en sus filas o seguirá siendo un equipo de media tabla y de repechajes.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones