Don Ignacio “Nacho” Trelles celebró el pasado martes 102 años de una vida dedicada en su mayor parte al futbol.Trelles fue futbolista, pero es recordado sobre todo como técnico de la Selección mexicana, y de clubes como el Zacatepec, América, Marte, Cruz Azul, Toluca y Atlante, entre otros.Bajo el mando de Don Nacho, la Selección obtuvo su primer punto y su primera victoria en Mundiales. A nivel de clubes, es el técnico más ganador del futbol mexicano.Su penúltimo equipo fueron los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, ciudad en la que nació, y que dejó a los 10 años para emigrar a la Ciudad de México.Don Nacho volvió a Guadalajara en 1986, con 70 años y gran parte de su carrera ya consumada, algo desencantado por el medio futbolístico, pero con una idea clara sobre el estilo de juego ideal que deseaba que sus equipos ejecutaran.“Estaba harto del medio ambiente, de lo que rodea al futbol, que no es legítimo, que tiene muchos inconvenientes y crea problemas”, confió en una entrevista a EL INFORMADOR.“Posiblemente sea la última oportunidad de llegar a hacer un futbol del más alto nivel posible, no en mi imaginación, sino en el medio mexicano”, admitió.Sus jugadores, entre los que se encontraban el “Snoopy” Pérez y el “Vikingo” Dávalos supieron lo que era estar bajo las órdenes de un entrenador para quien el único resultado aceptable era la perfección y que no se dejaba engañar por ningún marcador.“Desaprovechamos la oportunidad de haber hecho un futbol de muchos kilates”, fue su comentario después de vencer 3-1 al Querétaro.Los ideales de Trelles aplicados a los Leones Negros tenían algo de quijotesco, como observó un reportero.“Trelles vive obsesionado con la idea de llegar a la perfección, a la cual se asomó en otros equipos, pero el plantel de los Leones y sobre todo la contradicción filosófica en que se debate la organización futbolística, no dan margen como para creer que aquí podrá culminar su deseo”.La temporada 1987-1988 fue cuando los Leones Negros se acercaron más al ideal de Trelles. Llegaron a la Semifinal, pero cayeron ante Pumas. Don Nacho fue destituido en 1989, dirigió un equipo más, el Puebla, y se retiró en 1991 luego de perder de nuevo en una Semifinal, otra vez contra los Pumas.Mientras estuvo en Guadalajara, Don Nacho reflexionó en entrevistas a este diario sobre casi todos los aspectos del futbol mexicano, sin rehuir de los temas más polémicos.En lugar de valerse de lugares comunes, los desmentía, los descomponía para evidenciar su pobreza. “50 partidos son un número, no me dicen nada”, comentó sobre la preparación que se planeaba para la Selección. Sobre Hugo Sánchez dijo: “Conozco sus virtudes y sus defectos. No los externo porque no es coveniente para mí”.Todavía se puede ver a veces a Don Nacho en los entrenamientos de Cruz Azul, en silla de ruedas, enfundado en ropa deportiva.Seguramente mientras observa a los jugadores que podrían ser sus bisnietos no deja de imaginar ese esquivo futbol ideal, “de muchos kilates”, tal como el viejo pescador de Hemingway no dejaba de soñar con leones al lado del mar.