No podemos saber cuántas cajas chinas será capaz de usar el presidente Andrés Manuel López Obrador para cubrir la corrupción de sus familiares y amigos; para intentar esconder cada una de las tragedias ocasionadas por su propio gobierno; para distraer la atención de su ineptitud y de quienes lo acompañan en las tareas gubernamentales; y para procurar ocultar las múltiples desgracias que ocurren a diario en un país que destila sangre al haber quedado a merced del crimen organizado siendo que su presidente en una actitud cobarde ha permitido que los criminales tomen el control bajo la ilógica estrategia de “abrazos no balazos”.A partir del escándalo de la Casa Gris que el portal Latinus dio a conocer el pasado 27 de enero, el presidente ha venido perdiendo hasta la burlona sonrisa.Desde aquel fatídico jueves, cuando se exhibió a su hijo mayor disfrutando de toda clase de lujos que contravienen la “austeridad republicana”; conduciendo junto con su esposa automóviles de alta gama; vacacionando en los destinos turísticos más exclusivos; y habitando una vivienda con piscina de 23 metros y sala de cine, que por cierto fue lo que detonó el escándalo al presumirse un presunto conflicto de interés toda vez que el propietario era un alto directivo de una empresa que mantiene contratos multimillonarios con el gobierno de México, AMLO no ha podido “levantar cabeza”, como se dice popularmente.López Obrador se encuentra extraviado sin poder recuperar siquiera la agenda. A pesar de que se ha esforzado en generar cortinas de humo esta vez no le han funcionado; en redes sociales sus opositores y quienes no están de acuerdo con su gobierno, no pierden oportunidad de preguntar de dónde obtuvo dinero su hijo José Ramón, quien todavía hace poco confesaba no saber a qué se iba a dedicar.Por si no fuera suficiente, además de la corrupción en que algunos de sus familiares han sido exhibidos como el caso de sus hermanos Pío y Martinazo, la prima Felipa y ahora su primogénito, el presidente ha tenido que intentar cubrir los delitos de sus amigos y en algunos casos cómplices. El caso de Bartlett con sus casas y múltiples empresas; Delfina con el robo a sus empleado en Texcoco; los regalos y las casas de Irma Eréndira; los contratos directos para el compadre de Rocío Nahle y para familiares de Zoé Robledo; los desvíos de Ana Gabriela Guevara en la CONADE; los robos en el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado; y los ahorros escondidos en paraísos fiscales por algunos de sus amigos, entre otros muchos actos tolerados y soportados.La violencia desbordada por cada vez más entidades del país igualmente ha contribuido a que el mandatario tabasqueño continúe sin ver la luz al final de ese oscuro túnel en el que se encuentra y que eche mano de más y más distractores en temas como el fusilamiento a plena luz del día de al menos 11 personas en San José de Gracia, Michoacán, sin que se haya podido recuperar un solo cuerpo; y el control que ha tomado el crimen organizado en Zacatecas, donde con total impunidad se dio un plazo de tres horas a los habitantes de 16 comunidades para tomar las pertenencias de sus casas y huir, habiéndose apropiado luego de las casas abandonadas para convertirlas en cuarteles para miembros del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación, aunado a los reportes de desapariciones de habitantes de las comunidades.A la lista habrá que agregar igualmente los sangrientos estados de Guerrero, Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Morelos, y Colima, entre otros. Un caso aparte es lo ocurrido en el estadio La Corregidora de Querétaro, donde todavía se dividen opiniones en cuanto a si se trató de un acto de terrorismo a manos del crimen organizado la tragedia que se registró durante el encuentro de fútbol entre Gallos Blancos y Atlas o si se abrió la Caja China de la máxima esfera de gobierno para cubrir los audios del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, en los que apenas unas horas antes del partido de fútbol se le escuchaba confesando acciones extremadamente comprometedoras que lo hacen aparecer incurriendo en presunto abuso de poder, ejecutando una venganza personal y además involucrando al Poder Judicial de manera por demás negativa cuando deja saber que tiene ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a sus órdenes.Otros distractores han surgido para que se olvide la inflación, el precio de las gasolinas, la cancelación de las escuelas de tiempo completo, etcétera.Por otro lado, no se puede descartar a priori que el comunicado enviado el pasado jueves en respuesta al llamado que realizó el Parlamento Europeo para que la actual administración garantice la protección y creación de un entorno seguro para periodistas y defensores de los Derechos Humanos en México, haya sido también una Caja China.El escrito, que ya confesó haberlo originado él mismo, aunque algunas voces confiables aseguran que el 70 por ciento fue dictado por su esposa Beatriz desde Sudamérica, es una oda a la ordinariez, al mal gusto.Para López Obrador, los diputados del Parlamento Europeo son: borregos, corruptos, mentirosos, hipócritas, reaccionarios, golpistas, opositores, violentos, armamentistas, agresivos, difamadores, desinformaros, colonizadores, olvidadizos, injerencias, y malintencionados, y todo ello se los hace saber en su texto.El canciller Marcelo Ebrard se sigue tardando en renunciar, pareciendo inadmisible que apenas un día antes estaba enderezando las relaciones con España y al día siguiente surge el escrito de lo mas pendenciero y fuera de cualquier diplomacia.El tema y lo más preocupante, es que Andrés Manuel no ha podido recuperar su agenda y no sabemos cuántas cajas chinas más guarde bajo el brazo para seguir intentando distraer la atención de sus corruptelas, sus complicidades, su ineptitud, su ignorancia, y su enorme fracaso como presidente de México. Cada que abre una es peor y no sabemos hasta dónde más sea capaz de llegar.opinión.salcosga@hotmail.com