Vivimos con la presión de tomar decisiones sobre temas técnicos que desconocemos. Fijar una postura política frente a una propuesta legislativa inacabada. Sentenciar o calumniar públicamente a bote pronto. Escoger un bando ciegamente y defenderlo.Repetir. Señalar. Escribir. Legislar. Tuitear. Copiar. Pegar. Enviar. Reenviar. ¿Pensar? ¿Argumentar?Sentimos la urgencia de gritar nuestros silencios lo antes posible. De sentenciar ocultando nuestros miedos. De afirmar certezas bajo un manto de dudas. De exhibir al otro antes de que me desnude la ignorancia.Golpear primero.Son tiempos para mover los puntos y las comas de un lado al otro del texto hasta encontrar consensos. Son tiempos para buscar discursos incluyentes que contemplen al que piensa, vive y sufre distinto. Son tiempos de escucha. De confusión y pérdida. Son tiempos para construir puentes realistas. Son tiempos para tirar muros y resentimientos. Son tiempos para construir argumentos propios. Son tiempos de escuchar. Extender las sobremesas escuchando sin la consigna de tener razón. Tomarnos un trago con la empatía. Aprender a mirar a través del crisol del contexto. Desvelarnos por no encontrar la luz y seguir buscando cuando llega la noche. No podemos ser una caja de resonancia de intereses ocultos. Una jaula de egos ajenos. Carne de cañón de otras batallas. La extensión del algoritmo.De nada sirven miles de cánticos de voces acarreadas. Ideas que nadan de forma sincronizada como espejo de lo que piensa otro. Recitales de recetas memorizadas. La pulsión de lo inmediato. La emotividad. El rebaño. La arritmia de la prisa.¿Dónde queda la construcción del argumento?Caminar entre ideas iguales a las mías es muy sencillo. Caminar descalzo en arena. Caminar sobre castillos que se derrumban al primer embate. Lejos del conflicto. Lejos del debate. Lejos de la búsqueda de acuerdos. Son tiempos de aprender a escuchar al que piensa diferente.La fortaleza nace de mezclar materiales que se complementan, ángulos distintos, opiniones y reclamos. De nuestra capacidad de aprender en las diferencias. En la tolerancia y la inclusión. En la discusión pública como la suma de muchas voces. En el disenso.No ganamos nada al invisibilizar lo que no queremos ver. Al evitar las discusiones. Al bloquear nuestra capacidad de ceder ante los otros. Al descalificar sin escuchar. Al apoyar sin reflexionar.Tenemos que reconocer cuál es nuestra voz antes de defender las consignas de los otros. Tenemos que educarnos en el conflicto para encontrar la solución en conjunto. Tenemos que reconocernos como aliados en formación, no como enemigos. Tenemos que actuar por convicción, no por reacción y mucho menos por imitación.Escuchar. Pensar. Reflexionar. Dudar. Argumentar. Escribir. Enviar. Votar. @JoseiRasso