Tati Ballesteros es una escritora y conferencista internacional, creadora de la filosofía y el término virmor, una propuesta que ha tocado el corazón de muchas personas en el mundo, quien promociona su actual libro titulado "Honrar la vida" de Editorial Kitaeru.En entrevista para Gente Bien, la autora platica sobre el contenido y la realización de este título.“Surge de una necesidad muy concreta: detenerme a observar qué estamos haciendo con el hecho extraordinario de estar vivos. Vivimos en una época en la que tenemos muchísima información sobre cómo vivir mejor, cómo ser más felices, cómo gestionar nuestras emociones o cómo convertirnos en nuestra “mejor versión” y, sin embargo, tengo la sensación de que cada vez nos cuesta más algo mucho más elemental: estar presentes en nuestra propia vida. El libro nace de ahí. De preguntarme por qué esperamos a que algo se rompa para comprender su valor. Por qué necesitamos perder para agradecer, enfermarnos para escuchar nuestro cuerpo, despedir a alguien para comprender cuánto significaba o sentir que el tiempo se acaba para empezar a utilizarlo de verdad. Honrar la vida no pretende enseñar a vivir. Creo que nadie puede hacer eso por otra persona. Pretende provocar preguntas. Hacer que el lector cierre algunas páginas y necesite quedarse unos segundos pensando. Para mí Honrar la vida no consiste en tener una existencia extraordinaria, sino en comprender lo extraordinario que ya existe dentro de una vida aparentemente normal”.“A cualquier ser humano que quiera ser más humano que ayer. No escribí Honrar la vida pensando en una edad, un género o una circunstancia determinada. Lo escribí pensando en aquello que compartimos como seres humanos: todos hemos amado, hemos tenido miedo, perdido algo, sentido alguna vez que no éramos suficientes, todos hemos necesitado pertenecer y todos, antes o después, tendremos que enfrentarnos a nuestra propia finitud. Hay personas que llegan al libro atravesando un duelo, otras después de una ruptura, otras en un momento maravilloso de sus vidas y otras simplemente porque sienten que necesitan detenerse. Y eso me parece precioso, porque el libro cambia dependiendo del momento vital desde el que se lea”.“Nace mucho antes de tener un nombre. Nace de mi manera de intentar comprender el mundo y de una contradicción que siempre me ha acompañado: la necesidad de cuestionarlo todo sin perder la capacidad de emocionarme con ello. Con el tiempo entendí que no quería elegir entre razón y emoción. Que se puede pensar críticamente y conservar la ternura. Que podemos cuestionar nuestras creencias sin destruirnos, mirar nuestras heridas sin convertirlas en nuestra identidad y asumir responsabilidad sobre nuestra vida sin negar que existen circunstancias que no podemos controlar. Es una filosofía emocional que intenta unir pensamiento crítico y emoción consciente. Para mí significa aprender a dudar sin perder la ternura, cuestionar sin destruir y comprender sin invadir. Y hay algo importante: Virmor no es un método. No existen diez pasos para convertirse en “virmorista”, porque no creo que la vida funcione así. No pretende dar instrucciones para vivir, propone una manera de mirar la existencia y estar en el mundo. No se enseña. Se vive”.“Fue un proceso profundamente introspectivo. No quería escribir un libro compuesto únicamente por reflexiones bonitas. Quería preguntarme de dónde vienen muchas de las cosas que pensamos, sentimos y hacemos. Por eso el libro atraviesa la psicología, la filosofía, la ciencia, nuestras relaciones, el duelo, el miedo, el tiempo, el amor, la identidad, la muerte y muchas de esas preguntas que nos acompañan desde que somos capaces de preguntarnos quiénes somos. También hubo mucho trabajo de eliminar aquello que sonaba bien, pero no decía nada. Vivimos rodeados de frases que prometen resolver la existencia en una línea y yo quería hacer justo lo contrario: devolverle complejidad a la vida. Porque la vida es contradictoria. Podemos amar a alguien y necesitar alejarnos. Podemos sentir gratitud y tristeza al mismo tiempo. Podemos tener una vida aparentemente maravillosa y sentirnos perdidos. Podemos ser fuertes y necesitar ayuda. Comprender esas contradicciones también es honrar lo que somos”.“Es difícil medirlo únicamente en meses porque, aunque el proceso de escritura tenga un principio y un final, muchas de las preguntas que aparecen en Honrar la vida me han acompañado durante años. Hubo un proceso intenso de escritura, revisión, edición y construcción junto al equipo editorial hasta llegar a su publicación el 26 de marzo de 2026. Pero siempre digo que algunos libros empiezan a escribirse mucho antes de abrir el primer documento. En ese sentido, Honrar la vida tardó meses en escribirse, pero probablemente muchos años en construirse”.“Comprender que un libro deja de pertenecerte en el momento en el que alguien lo abre. Yo sabía lo que había escrito y por qué lo había escrito, pero no podía imaginar todo lo que los lectores iban a encontrar dentro desde sus propias historias. He recibido mensajes de personas atravesando duelos, enfermedades, rupturas, reconciliaciones, cambios vitales o simplemente momentos en los que necesitaban recordar que seguían aquí. Y eso me ha enseñado algo enorme: nunca sabemos hasta dónde puede llegar aquello que hacemos con honestidad y amor. También he aprendido que probablemente compartimos mucho más de lo que creemos. Cambian nuestros nombres, nuestras circunstancias, nuestros países y nuestras historias, pero debajo de todo eso existen miedos, preguntas, pérdidas y necesidades profundamente humanas que se parecen muchísimo. Quizá por eso un libro escrito en soledad puede terminar acompañando a alguien a miles de kilómetros”.“Que no es lo mismo vivir que sobrevivir. Nos acostumbramos con una facilidad extraordinaria al milagro cotidiano. A despertarnos, respirar, escuchar la voz de alguien que queremos, poder llamar a nuestra madre, abrazar, caminar, a discutir incluso con personas cuya ausencia algún día nos parecería insoportable. Y quizá honrar la vida consista precisamente en dejar de necesitar la pérdida para comprender el valor. No significa vivir permanentemente felices ni convertir cada día en algo extraordinario. Significa estar. Comprender que incluso una vida imperfecta, difícil y llena de incertidumbre merece ser vivida con presencia. Porque algún día haremos algo por última vez sin saber que era la última vez. Y mientras ese día no haya llegado, todavía estamos aquí. Para mí, todo el libro cabe de alguna manera dentro de esas cuatro palabras: honrar el hecho de estar vivos”.“Sí, y fue uno de los momentos más emocionantes de todo este camino. La presentación oficial tuvo lugar el 8 de abril en los Teatros Luchana de Madrid y conseguimos convertirla en algo que iba mucho más allá de presentar un libro. Me acompañaron personas maravillosas como Sara Escudero, reconocida actriz y humorista en España, Lydia Bosch una leyenda de la interpretación, mis editores y el equipo que ha formado parte de este proyecto. Además, vivimos un momento especialmente importante para Virmor: Funambulista estrenó allí la canción Virmor, una canción preciosa que podéis escuchar en cualquier plataforma. Y además, tuve la suerte de poder estar rodeada de mi familia y amigos, entre muchos compañeros”.“Sí. México es especialmente importante dentro del recorrido internacional de Honrar la vida. Estaré allí a finales de noviembre con motivo de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, uno de los encuentros literarios más importantes del mundo en español. Me hace muchísima ilusión porque además significa encontrarme físicamente con una comunidad que lleva mucho tiempo acompañándome desde el otro lado del océano. Las redes tienen algo maravilloso: hacen que durante años puedas hablar con personas que están a miles de kilómetros y sentirlas cerca. Poder finalmente cruzar esa distancia y encontrarnos alrededor de Honrar la vida va a ser muy especial”.“Ahora mismo virmor está creciendo en diferentes direcciones. Uno de los caminos en los que más estoy creciendo y que más me ilusiona es el de las conferencias. He descubierto en ellas un lugar en el que me siento profundamente cómoda y, sobre todo, donde virmor adquiere una dimensión diferente: llevar la reflexión sobre la vida, la responsabilidad emocional, la vulnerabilidad, el liderazgo y nuestra manera de relacionarnos con los demás a entornos profesionales en los que también somos, antes que cualquier cargo o función, seres humanos. Uno de mis grandes proyectos es continuar desarrollando esta faceta como conferenciante internacional, llevando virmor al sector empresarial, educativo, sanitario, organizaciones y escenarios de distintos países. Me interesa especialmente demostrar que hablar de humanidad dentro de una empresa u otra institución, no está reñido con hablar de liderazgo, equipos, responsabilidad o rendimiento. Y, por supuesto, sigo escribiendo. Estoy trabajando en el siguiente libro del universo virmor”.“Sí. Algo que quizá sea también la razón última por la que escribí este libro. Si alguien está leyendo esta entrevista ahora mismo, significa que sigue aquí. Puede parecer una obviedad, pero no lo es. Seguimos aquí. No sabemos cuánto tiempo tenemos. Nadie lo sabe. Pero quizá el objetivo nunca fue averiguarlo. Quizá el verdadero privilegio consiste en comprender que, mientras podamos hacernos esa pregunta, la vida todavía está sucediendo. Y eso es, precisamente, lo que intento recordar con Honrar la vida: que no esperemos a perder la vida para comprender el inmenso valor de haber estado aquí”.Instagram: @tati_ballesterosTik Tok: @tati_ballesterosXM