Para el año-modelo 2026, la división de Vehículos Comerciales de Volkswagen presentó mejoras en la popular pickup Amarok, centradas en el regreso del motor V6 3.0 L turbo diésel a la gama.Dicho esto, no se perciben cambios estéticos para la segunda generación de la camioneta, ahora desarrollada en conjunto con Ford, salvo la inclusión de una versión denominada Black Label que, como su nombre lo adelanta, incluye múltiples detalles en el exterior de color negro, como los rines de aluminio de 20”. Las versiones son Style, Dark Label, Panamericana y Aventura.Cada una integra diferencias clave de equipo, que van desde la disponibilidad de una pantalla en formato vertical de 12 pulgadas, con conectividad sin cables a las plataformas de Android Auto y Apple CarPlay, cuadro de instrumentos digital de 12.3”, cargador inalámbrico de celular y rines de aluminio de 18 hasta 21 pulgadas.En cuanto a mecánicas, se mantiene la de gasolina, con el cuatro cilindros 2.3 L turbo para la Style (930 mil pesos), curiosamente con la mayor potencia de la gama, apuntando 302 caballos de fuerza. También, el 4 cilindros 2.0 L turbo diésel está presente en la Style (950 mil pesos), con 167 HP y 298 libras-pie de torque, ambos funcionando a través de una transmisión automática de 10 velocidades y tracción 4x4 con reductora. La novedad es el V6 3.0 L turbo diésel, aumentando la potencia hasta los 250 HP y el torque hasta los 442 libras-pie, también con caja automática de 10 velocidades y tracción 4x4, con bloqueos de diferencial en las versiones Dark Label (un millón 47 mil pesos), Panamericana (un millón 107 mil pesos) y Aventura (un millón 177 mil pesos).Como buen diésel, el nuevo V6 que propulsa a la Amarok 2026 brilla por el empuje que otorga el torque y su buena administración de la caja automática de 10 velocidades. Con todo y que hay turbo-lag, la ruta que nos llevó desde las afueras de Toluca hasta Valle de Bravo permitió circular con mucha confianza al momento de realizar rebases y lograr una buena velocidad crucero en el trayecto.Lo que realmente llama la atención es la calidad de marcha, sobre todo cuando entendemos que seguimos a bordo de una camioneta con chasis “de escalera” y suspensión trasera con muelles. Específicamente, sorprende en curvas enlazadas, como las que pasamos durante nuestra ruta, con buena respuesta de dirección, sin insinuaciones del eje posterior y un ajuste de suspensión muy bien trabajado, que logra disminuir mucho las vibraciones y rebotes ocasionados por imperfecciones del camino.Frente a rivales como Tacoma HEV o Frontier V6 PRO-4X, el encanto del motor diésel, con ese empuje tan contundente, será la pieza clave para quien busca un buen vehículo familiar o para la aventura que, ocasionalmente, puede trabajar con él.Diego Briseño / CDMX