N’ciso toma su nombre del apellido de su chef y creador, Rodrigo Enciso, quien ha participado en algunas de las mejores cocinas de la ciudad, como Moresca y Nápoles. Ahora inicia esta nueva aventura como emprendedor con un lugar muy bien puesto.Se ubica en la esquina de las calles Emeterio Robles Gil y Prisciliano Sánchez, en la Colonia Americana. El espacio, de arquitectura sencilla y colores cálidos, cuenta con una cocina expuesta que permite observar la confección de los alimentos, así como la limpieza y pulcritud con la que trabajan.Su menú es sencillo y corto, pero está lleno de creatividad y antojos. Sus platillos se elaboran con ingredientes de temporada para aprovechar los distintos sabores que nos brinda cada ciclo y cosecha. Encontrarás sabores cotidianos llevados a otro nivel, con una técnica y expertise que se notan y, sobre todo, se saborean.En compañía de mi querido hijo Carlo, nos aventuramos a probar este lugar y nos llevamos una gran sorpresa. El comedor no estaba lleno, pero sí había algunas mesas ocupadas. No es grande; tendrá unas diez mesas, diría yo.La verdad, se nos antojó todo el menú, pero como somos finitos de estómago -aunque no lo parezca- nos decidimos por algunos platillos para poder probarlos y contarte.Iniciamos con el Saam ($280), un platillo que puedes armar tú mismo, aunque nosotros lo pedimos ya preparado. Es un taco “light”: en lugar de tortilla, lleva una hoja de lechuga baby. En su base, un buen arroz jazmín, bien perfumado como debe ser; encima, láminas de hombro de cerdo bien doradas y con algún marinado asiático que aporta profundidad al bocado, rematado con un poco de cebollín. Un comienzo ligero y muy rico.Seguimos con otra entrada: el Kebab ($270). Como toda su cocina, es una interpretación personal de este platillo de Medio Oriente. Se sirve en un pan, sí, árabe, pero en lugar de tratarlo como taco, lo doran ligeramente a manera de tostada. Lo cubren con láminas de res y cordero -sin que este último tenga un sabor dominante- y algunos verdes, como menta y perejil, acompañados de una deliciosa salsita de jocoque, a manera de tzatziki, que combina a la perfección. Fue uno de mis favoritos.De fuertes pedimos el Pollo Matone ($370) y el Arroz de Pato ($320). El primero es, sin duda, de los mejores pollos que he comido en la ciudad. Normalmente, los platillos de pollo no suelen ser tan jugosos, pero este tenía la humedad justa, un sabor delicado y muy presente, piel crujiente y un poco de su salsa a base de hierbas y mostaza.El segundo es un arroz bomba Calasparra, con denominación de origen, que requiere cuatro veces más caldo para su cocción. Lo dejan meloso y de color verde, gracias al apio, cebollín y espinaca con los que emulsionan el caldo. Queda, digamos, como un risotto. Al centro, el pato, muy desmenuzado y dorado a la plancha, resulta excelso. Un platillo para disfrutar y compartir.Larga vida a N’ciso.¡Sé feliz! Comida 5Lugar 4.5Servicio 4.5 Domicilio: C. Emeterio Robles Gil 243, Col Americana, Americana, GuadalajaraHorario: Lunes a miércoles de 2:00 pm a 11:00 pm; jueves a sábado de 2:00 pm a 12:00 amTeléfono: 3334596974 CT