Una cría de venado cola blanca, y una víbora de cascabel en el estado de Morelos fueron atendidas por personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. La autoridad ambiental a cargo de Mariana Boy Tamborrell, compartió por redes sociales que los ejemplares serán monitoreados y atendidos hasta que se recuperen y mejoren, entonces podrán valorar su reincorporación a la naturaleza.Sobre el estado de salud de las especies, la Profepa detalló que el venado tiene pocos días de nacido por lo que ha recibido cuidados de crianza artificiales las 24 horas, los cuales han permitido que se encuentre "fuera de riesgo pese a la falta de su madre".En tanto, añadió que la cascabel había sufrido una lesión en el último tercio de su cuerpo, la cual, indicó, ya cicatrizó. La autoridad ambiental expresó que la atención oportuna de los ejemplares de vida silvestre es fundamental para proteger la fauna y "mantener el equilibrio de los ecosistemas". La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) identifica a las víboras de cascabel como serpientes venenosas que miden entre 500 a 600 milímetros de longitud y quienes además cuentan con cuerpo robusto y cola corta.De acuerdo con informes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), los venados cola blanca se encuentran en el 92.7% del país, excepto en la Península de Baja California y entre sus principales amenazas se encuentran la persecución y la cacería.Debido a su color de pelaje, forma y dimensión, estos animales son buscados por el especial interés en su carne, piel y astas, las cuales representan un "trofeo de caza" que los coloca en peligro y como la "especie más codiciada de América".Esto se debe a la histórica presión de caza irracional que ha sufrido por el alto valor comercial y simbólico de su carne, piel y astas, consideradas trofeos de caza mayor. "Durante siglos han sufrido la persecución y la cacería, de la que escapan gracias a sus desarrollados sentidos de la vista, olfato y oído", afirma la Semarnat mientras que la Profepa explica que la especie no está en "peligro de extinción", sin embargo, su posesión requiere de la autorización de la Semarnat y las crías que nazcan deben ser reportadas a la autoridad ambiental.TG