Levantar la Copa del Mundo es el sueño de cualquier futbolista, pero pocos saben que el trofeo original permanece con el equipo campeón apenas unos minutos. Después de la ceremonia, la FIFA lo recupera y entrega una réplica exclusiva que también sigue siendo de su propiedad.La imagen del capitán levantando la Copa Mundial de la FIFA es uno de los momentos más icónicos del deporte. Sin embargo, ese trofeo dorado que aparece durante la premiación no permanece en manos del equipo ganador.De acuerdo con el artículo 45 del Reglamento del Mundial, la FIFA conserva en todo momento la propiedad del trofeo original. La selección campeona únicamente lo recibe durante la ceremonia oficial que se realiza inmediatamente después del silbatazo final.Una vez concluye la celebración sobre la cancha y antes de abandonar el estadio, el equipo debe devolver el trofeo original en el vestuario. Solo entonces recibe el denominado FIFA World Cup Winner's Trophy, una réplica exclusiva elaborada especialmente para el campeón. Esta medida aplica también para el Mundial 2026, por lo que el ganador únicamente sostendrá el trofeo auténtico durante algunos minutos.Tras devolver la copa original, la federación campeona recibe una réplica de alta calidad que reproduce fielmente el diseño del trofeo. Aunque esta pieza permanecerá en las vitrinas del país campeón, existe una condición importante: también continúa siendo propiedad legal de la FIFA.El reglamento establece que la federación ganadora deberá custodiar cuidadosamente la réplica y devolverla de inmediato si la FIFA la solicita formalmente. Además, durante el tiempo que la tenga bajo resguardo, el organismo nacional será responsable de garantizar todas las medidas de seguridad necesarias para protegerla.La réplica no puede adquirirse en tiendas ni solicitarse por encargo. La FIFA únicamente fabrica una para el campeón de cada edición del torneo.La Copa Mundial de la FIFA actual comenzó a utilizarse en 1974, después de que el histórico trofeo Jules Rimet fuera retirado. La pieza fue diseñada por el escultor italiano Silvio Gazzaniga, ganador de un concurso internacional al que se presentaron 53 propuestas provenientes de siete países. Su fabricación estuvo a cargo de la empresa italiana GDE Bertoni, ubicada en Paderno Dugnano, cerca de Milán.El trofeo mide 36.8 centímetros, pesa 6.175 kilogramos y está elaborado con oro de 18 quilates. Su base incorpora dos bandas de malaquita, una piedra semipreciosa de color verde que distingue visualmente la pieza.Según explicó el propio Gazzaniga, las formas simbolizan la energía, el movimiento y el momento culminante de la victoria deportiva. Un dato poco conocido es que el trofeo es hueco por dentro. Si estuviera completamente fabricado en oro macizo, su peso superaría los 68 kilogramos, de acuerdo con estimaciones citadas en diversas publicaciones especializadas.Desde 2016, la Copa del Mundo original tiene su sede permanente en el Museo Mundial de Fútbol de la FIFA, ubicado en Zúrich, Suiza. Antes de la apertura del museo, el trofeo permanecía protegido dentro de una bóveda bancaria en la misma ciudad. Actualmente solo abandona el museo en tres ocasiones muy específicas:Una vez termina la celebración del campeón, el trofeo regresa inmediatamente a Zúrich para continuar bajo custodia de la FIFA.La FIFA mantiene estrictas reglas sobre el manejo del trofeo. Únicamente dos tipos de personas pueden tocar la Copa del Mundo con las manos descubiertas:Esta norma generó curiosidad durante el sorteo del Mundial 2026, cuando el entrenador argentino Lionel Scaloni apareció cargando el trofeo mientras usaba guantes. Posteriormente, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aclaró públicamente que, como campeón del mundo, Scaloni sí tenía autorización para sostenerlo directamente y lo invitó nuevamente al escenario para hacerlo sin protección.La decisión de que el trofeo original nunca permanezca con el campeón tiene antecedentes históricos. Antes de 1974 existía el trofeo Jules Rimet, utilizado desde el primer Mundial celebrado en 1930.Las reglas establecían que cualquier selección que conquistara tres títulos mundiales se quedaría con él de manera definitiva. Brasil consiguió ese privilegio tras ganar su tercer campeonato en México 1970. Sin embargo, en 1983, el trofeo fue robado de la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en Río de Janeiro. Nunca volvió a recuperarse.Las investigaciones sostienen que probablemente fue fundido, aunque algunos especialistas cuestionan esa teoría debido a que no estaba fabricado completamente en oro. Ese episodio, sumado a otro robo ocurrido en Londres 1966, cuando el trofeo apareció días después gracias al perro Pickles, convenció definitivamente a la FIFA de no volver a entregar la copa original de forma permanente.Aunque la FIFA nunca ha revelado un valor oficial, distintos análisis especializados estiman que el costo de producción del trofeo ha aumentado considerablemente con el paso del tiempo. Medios internacionales como The Athletic calculan que fabricar la Copa del Mundo original podría superar actualmente los 250 mil dólares.No obstante, si alguna vez saliera a subasta, especialistas consideran que su valor histórico podría superar los 20 millones de dólares, convirtiéndola en uno de los objetos deportivos más valiosos del planeta.Aunque millones de aficionados sueñan con ver a su selección levantar la Copa del Mundo, el trofeo original es uno de los objetos más resguardados del deporte. La FIFA limita al máximo el tiempo que permanece fuera de su custodia y reemplaza rápidamente la pieza auténtica por una réplica exclusiva para preservar uno de los símbolos más importantes del futbol mundial.Así, el campeón del Mundial 2026 tendrá el privilegio de alzar la copa más codiciada del planeta, pero solo durante unos minutos antes de que emprenda nuevamente su viaje de regreso al Museo Mundial de Fútbol de la FIFA en Zúrich, donde continuará escribiendo la historia del torneo más importante del futbol.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB