¿Sueles pedir agua mineral para acompañar tus comidas? Aunque sus burbujas ayudan a limpiar el paladar entre bocado y bocado y añaden un toque fresco, no es una bebida apta para todos, lo dicen los expertos.Y es que al estar cargada de minerales como el sodio y gas puede resultar pesada para personas que padecen ciertas condiciones de salud. Te decimos quiénes son.Un artículo de la revista de salud Elsevier indica que el gas carbónico de la bebida no desaparece al tragar, se queda en el estómago. Esto se traduce en inflamación y una sensación de pesadez que arruina cualquier sobre mesa.La mayoría de las marcas comerciales añaden sodio al agua mineral para balancear su sabor. Por esa razón, las personas que necesitan seguir planes alimenticios bajos en sal o que están en tratamiento para la presión alta, no deberían ingerirla.El exceso de calcio, magnesio y sodio exigen un trabajo extra a los riñones. En ese sentido, un artículo del sitio especializado Health indica que las personas con problemas renales deberían abstenerse de tomar agua mineral y otras gaseosas.Este es otro grupo que necesita tener cuidado, puesto que el gas hace que el agua se vuelva ligeramente ácida.Aunque el consumo casual no representa un riesgo, es importante moderar la cantidad de la bebida para que esa acidez no desgaste el esmalte dental o empeore la sensibilidad.Una opción para satisfacer tu antojo es preparar una jarra de agua natural con hielo y rodajas de pepino o limón.Si en tu mesa no hay contradicciones de salud y quieres acompañar tus alimentos con agua gasificada, debes saber que no todos los productos que se venden en el supermercado son de calidad.Como tip, elige tu bebida dependiendo de la intensidad de tu menú:Recuerda que el agua mineral, al igual que otros alimentos y productos, siempre con moderación.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF