A medida que octubre avanza, los escaparates ya exhiben adornos festivos, despertando la duda anual: ¿Es demasiado pronto para decorar? Conocer la fecha exacta para colocar el árbol de Navidad evita adelantos innecesarios y conecta el hogar con el verdadero significado histórico de esta celebración mundial.Para muchas familias, el momento de sacar las esferas y las luces genera un debate constante. Sin embargo, la historia y la religión ofrecen respuestas claras sobre cuándo, cómo y por qué se debe instalar este icónico adorno invernal.En gran parte de América Latina y Europa, la fecha indiscutible es el 8 de diciembre. Este día coincide con la festividad del Día de la Inmaculada Concepción, un dogma proclamado por el Papa Pío IX en el año 1854.La Iglesia Católica estableció esta jornada como un momento de purificación y preparación espiritual. Por ello, los creyentes aprovechan el feriado para armar el pino en familia, marcando el inicio oficial de las festividades de fin de año.Esta costumbre se originó en Italia y se expandió rápidamente por el mundo hispanohablante. En países como Argentina, Colombia y España, el 8 de diciembre es el punto de partida inamovible para encender las luces navideñas en los hogares.Otra corriente religiosa sugiere que el árbol debe colocarse el primer domingo de Adviento. Este periodo, que marca la preparación para el nacimiento de Cristo, comienza exactamente cuatro domingos antes del 25 de diciembre.Dependiendo del calendario anual, esta fecha suele caer entre finales de noviembre y principios de diciembre. Es una opción ideal para quienes desean disfrutar de la decoración durante un periodo más prolongado sin romper las reglas litúrgicas.Por otro lado, la cultura anglosajona tiene sus propios tiempos. En Estados Unidos, la tradición dicta que las decoraciones comiencen el viernes posterior al Día de Acción de Gracias, conocido comercialmente como Black Friday.Un ejemplo emblemático de esta anticipación es el famoso encendido del árbol en el Rockefeller Center de Nueva York. Este evento multitudinario, que se celebra a finales de noviembre, inaugura la temporada navideña a nivel global.Así como existe una fecha para su instalación, la tradición también señala un momento específico para guardar los adornos. La costumbre más extendida indica que el árbol debe desmontarse el 6 de enero, coincidiendo con el Día de los Reyes Magos.Esta fecha conmemora la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar, cerrando oficialmente el ciclo de celebraciones navideñas. Sin embargo, en algunas regiones, las familias prefieren esperar hasta el domingo posterior a la Epifanía, cuando se celebra el Bautismo del Señor.Mantener el árbol más allá de estas fechas es considerado por algunos supersticiosos como un presagio de mala suerte. No obstante, en la práctica moderna, el ritmo de vida y las obligaciones laborales suelen dictar el momento exacto del desmontaje.En conclusión, preparar el hogar para las fiestas es un ritual que trasciende las fechas exactas. Conocer el origen del 8 de diciembre o del Adviento permite vivir la experiencia con mayor profundidad, transformando un simple adorno en un verdadero símbolo de unión familiar.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA