Detrás de la arrogancia, del dinero y de la sensación de impunidad, suelen existir vacíos difíciles de reconocer. Andrés Borda encontró precisamente ahí la puerta de entrada para construir a “Sebastián”, el personaje que interpreta en la quinta temporada de “Rosario Tijeras”, la exitosa producción que regresa hoy, a Netflix, con nuevos conflictos, alianzas y disputas dentro del universo criminal que ha acompañado a la serie durante años.“Sebastián” es hijo de uno de los capos más poderosos de la historia. Acostumbrado a crecer entre privilegios, protegido por el peso de su apellido y convencido de que las consecuencias rara vez alcanzan a quienes tienen poder, el personaje se incorpora a la trama como una figura destinada a alterar el rumbo de varios protagonistas. Sin embargo, para Borda, el desafío consistió en mirar más allá de esa primera capa.“¿Cómo podemos empatizar con los antagonistas, con los villanos, con aquello que en general nos resulta ajeno? Creo que la respuesta está justamente en buscar aquello que vuelve humana a una persona o a un personaje”, dice el actor, en entrevista con EL INFORMADOR. “En el momento en que lo haces humano, quiere decir que también siente cosas. Y cuando siente cosas, uno puede entrar ahí y encontrar puntos de conexión”, comenta.La quinta temporada de “Rosario Tijeras” amplía un universo que durante años ha explorado temas relacionados con la violencia, el poder, la supervivencia y las consecuencias de las decisiones individuales dentro de entornos dominados por el crimen organizado. En ese contexto aparece “Sebastián”, un joven que parece tenerlo todo, aunque detrás de esa imagen existe una fractura emocional que termina impulsando muchas de sus acciones. “Creo que hay una herida muy fuerte relacionada con el rechazo. Existe esta necesidad constante de sentirse visto por su padre, de sentirse útil para alguien. Es una persona que nació teniéndolo todo, pero que al mismo tiempo carga un vacío muy profundo y, en muchos sentidos, se siente como nada”, señala.Construir a un personaje de estas características implicó encontrar un equilibrio. El actor sabía que la prepotencia y el exceso de confianza forman parte esencial de la personalidad de “Sebastián”, pero también entendía el riesgo de convertirlo en una caricatura. Por ello recurrió a la observación cotidiana.“Todos, como seres humanos, hemos conocido personas prepotentes. Hemos conocido gente con un ego altísimo, personas que pierden el contacto con la realidad, personas que sienten que por haber nacido de cierta manera o en determinado ambiente tienen derecho a tratar a otros de forma distinta. Yo utilizo el expediente de la vida real. Parte del trabajo del actor no sucede únicamente frente a la cámara. También ocurre fuera de ella, observando a las personas, escuchando y prestando atención a cómo se comporta la gente”, explica. La experiencia también representó nuevos retos técnicos dentro de su carrera. Hasta ahora, Borda no había interpretado un personaje tan ligado a secuencias físicas y escenas de acción. “La verdad es que nunca había interpretado un personaje con tanta acción. Un personaje que involucrara combate, secuencias físicas y todo este tipo de elementos que eran bastante nuevos para mí”, cuenta. “También fue un reto trabajar con un acento distinto al mío. Todo eso fue muy divertido, pero también complejo, porque son muchas cosas que uno tiene que ir equilibrando al mismo tiempo”, agrega. Su incorporación en “Rosario Tijeras” ocurre en un momento importante dentro de su trayectoria. Durante el último año participó en la película “Hasta que amanezca”, producida para HBO, así como en la docuserie “DOC”, disponible en Netflix, proyectos que le han permitido transitar entre géneros y formatos diversos. “Ha sido un año muy bueno para mí en lo laboral. Poder grabar mi primera película para HBO fue una experiencia increíble. Después, contrasté esa experiencia con otras producciones que tienen una profundidad emocional distinta o que incluyen mucha más acción. Interpretar personajes diferentes, en plataformas distintas y dentro de géneros tan variados ha ampliado muchísimo mi rango actoral. Uno, al trabajar, creo que se sigue educando, sigue aprendiendo, es como ir a la escuela porque creo que uno no deja de aprender”. Lejos de encasillarse con “Sebastián”, el actor asegura que sigue abierto a explorar personajes de cualquier naturaleza. Sin embargo, reconoce que existe algo atractivo en los antagonistas. “Hoy en día estoy abierto a interpretar cualquier tipo de personaje, pero sí le he agarrado muchísimo cariño a estos personajes que viven un poco más cerca de la oscuridad. Me gustan los villanos. Me gustan las historias de antagonistas porque es un reto empatizar con ellos, con lo que no nos representa. Entonces no solo me reta como actor, también me reta como ser humano”, asegura.La llegada de “Sebastián” también representa para Borda la oportunidad de integrarse a una de las franquicias televisivas más reconocidas de los últimos años en Latinoamérica. “Para mí fue un honor y un regalo participar en una serie así. Es una producción muy importante dentro de México, pero también para Latinoamérica. El alcance que ha tenido es algo maravilloso porque creo que a la gente le interesa muchísimo esta historia. Es una historia de empoderamiento femenino. Es una historia sobre la justicia. Poder contar algo así y trabajar con personas tan exitosas es un regalo”.En el contexto del estreno, el actor admite que la emoción viene acompañada de cierta incertidumbre. “Me muero de emoción. Ya quiero verla. Quiero ver cómo quedó todo, cómo se desarrollan las historias, observar el trabajo de mis compañeros. Pero claro que también existe la duda natural del actor. Piensas: ‘A ver qué tal lo hice. A ver qué tal me veo. A ver qué tal lo recibe la gente’. Porque a veces uno siente que una escena salió perfecta y después la ve terminada y resulta distinta”.Sobre la reacción que espera del público ante “Sebastián”, Borda no tiene una respuesta definitiva. “Mi trabajo como actor es contar una historia y permitir que la gente sienta lo que tenga que sentir. Puede ser rabia profunda, puede ser cariño, puede ser frustración. En este caso probablemente haya mucha rabia… Y si eso sucede, para mí estará bien, porque significará que el personaje logró generar algo en quienes lo están viendo”, finaliza.Sin duda, con la llegada de la quinta temporada de “Rosario Tijeras”, “Sebastián” se prepara para ocupar un lugar incómodo dentro de la historia. Un personaje construido desde el privilegio, pero también desde la necesidad de reconocimiento; alguien capaz de provocar rechazo, aunque detrás de cada gesto de arrogancia exista una pregunta mucho más sencilla: ¿Qué ocurre cuando alguien lo tiene todo, excepto aquello que más necesita? CT