El vagón del metro, una carnicería de barrio, un bosque o la cama donde termina el día conservan una apariencia familiar hasta que algo altera sus reglas. De esa fractura nace “México Siniestro”, una serie de ficción sonora que encuentra el terror en los espacios cotidianos y en aquellas historias que parecen sobrenaturales, aunque podrían estar ocurriendo cerca.Estrenado recientemente en Spotify, el podcast fue creado y escrito por Alexandra Dunnet, bajo la dirección de Emilio Portes y con la producción de The Maestros Cine. Su elenco reúne a Regina Blandón, Memo Villegas, Verónica Langer, José María de Tavira, Michelle Rodríguez, Alejandra Bogue, Daniel Tovar, Isabel Burr, Fernando Cattori y Tato Alexander, quienes prestan sus voces a personajes atravesados por amenazas reconocibles dentro del imaginario mexicano.La serie parte de un principio sencillo: un sitio conocido puede perder su seguridad en cuestión de segundos. Dunnet encontró ahí la base para desarrollar relatos donde la inquietud surge antes de cualquier aparición sobrenatural. “Me interesaba explorar cómo lo cotidiano puede volverse extraño y cómo los espacios más normales pueden transformarse en los lugares más terroríficos. Esa fue una de las ideas centrales al escribir estas historias”, explicó la autora en entrevista con EL INFORMADOR.Su aproximación al horror mexicano evita limitarse a fantasmas, brujas o leyendas transmitidas durante generaciones. La escritora observa que esas narraciones también nacieron de experiencias reales y funcionaron durante mucho tiempo como advertencias dirigidas a la comunidad. “Creo que el terror mexicano está en la vida real. Incluso las leyendas siempre han partido de narraciones reales. La Llorona, por ejemplo, puede tener reinterpretaciones contemporáneas. Eran advertencias: ‘Ten cuidado con esto porque puede ocurrirte aquello’”.Los componentes sobrenaturales aparecen en algunos episodios, aunque permanecen abiertos a otras lecturas. Para Dunnet, una presencia inexplicable puede expresar un conflicto íntimo que el personaje todavía no consigue nombrar.“Todo lo sobrenatural esconde algo más profundo. Los fantasmas, por ejemplo, representan secretos: algo que te atormenta porque no has logrado resolverlo o porque te lo estás guardando. Encuentro mucho más horror en la vida cotidiana que en la fantasía”.La serie dirige parte de su atención hacia las experiencias de mujeres y niños, grupos expuestos a distintas formas de violencia y a relatos que con frecuencia son recibidos con incredulidad. Esa falta de escucha también alimenta el miedo dentro de los episodios. “Existe esta idea de: ‘Yo viví algo y nadie me creyó’. Puede tratarse de una experiencia sobrenatural o de una situación real que alguien no ha sabido cómo expresar o resolver. Buscamos que la gente se sienta parte de este universo y del imaginario del terror mexicano”, señaló Dunnet.Cabe señalar que la recepción inicial tras el estreno disipó parte de los temores que Dunnet arrastró durante la escritura y las semanas previas al lanzamiento. Exponer una serie de historias nacidas de su propia visión del horror implicaba aceptar que el público podía rechazarlas o interpretarlas de una manera distante de la imaginada. “Como escritora, siempre existe el miedo de que las historias funcionen muy bien en tu cabeza, pero después llegue alguien y diga que todo es una basura. Sentía mucho vértigo y pánico. Sin embargo, la recepción ha sido maravillosa”.Los comentarios recibidos en Spotify y YouTube han destacado la cercanía de los relatos y han pedido capítulos más extensos, según contó la autora. Esa respuesta también abrió la conversación sobre la continuidad del proyecto. La primera temporada fue financiada por completo por la productora. El equipo ya contempla nuevos relatos, regiones y escenarios para una segunda entrega, aunque su realización dependerá de encontrar alianzas y recursos adicionales.México conserva una tradición extensa de leyendas y relatos sobrenaturales, pero la serie concentra la mirada en una fuente de miedo todavía más cercana: una realidad donde la violencia, los secretos y la incredulidad pueden alterar cualquier espacio doméstico. “México Siniestro” escucha esas historias y las devuelve transformadas en voces, silencios y sonidos capaces de acompañar al público mucho después de terminar cada episodio.Uno de los capítulos cuenta con la participación de Daniel Tovar, quien interpreta a un personaje presentado desde el punto de vista de quien parece ocupar el lugar del monstruo. El actor evitó construir una voz evidentemente amenazante y apostó por una presencia cercana, capaz de despertar confianza antes de revelar otras facetas.“Mi historia está contada desde el punto de vista del aparente monstruo. Consideré que lo más realista era evitar una voz demasiado particular. El personaje no tiene algo extraordinario en su manera de hablar; incluso puede parecer amigable”, explicó.Esa naturalidad sostiene parte de la tensión. La amenaza no entra acompañada por una señal evidente y el oyente debe decidir cuánto puede confiar en quien conduce el relato. “Todas las historias tienen algún giro, pero en la mía el personaje que parece ser el monstruo quizá no lo sea tanto”, adelantó Tovar.El formato exigió que la interpretación vocal trabajara junto con los silencios, los ambientes y los efectos construidos durante la posproducción. Aunque los episodios también pueden encontrarse en video, la narración fue concebida para funcionar mediante la escucha. “La escritura es fundamental porque la historia termina provocando el miedo. También existe un gran trabajo de diseño sonoro. Las personas que decidan escucharlo durante un trayecto o en cualquier otro momento podrán disfrutar los ambientes y todos los elementos construidos desde el sonido”, explicó el actor.La ausencia de imágenes concede al público una participación decisiva: cada ruido necesita completarse en la imaginación. Una respiración, unos pasos o el golpe de un objeto pueden adquirir una forma particular para cada oyente y trasladar el episodio hacia sus propios temores.Tovar considera que la cercanía de las situaciones distingue a “México Siniestro” dentro de la oferta de podcasts dedicados al género. Los capítulos evitan depender por completo de criaturas fantásticas y colocan a sus personajes frente a conflictos posibles dentro del contexto nacional. “Las situaciones resultan muy probables y cercanas; el público siente que podrían ocurrirle. Lamentablemente, muchas están relacionadas con la vida cotidiana del país. Eso es lo que termina provocando verdadero miedo”, agregó.