En una entrevista publicada en el canal de YouTube del locutor y actor de doblaje Idzi Dutkiewicz, la actriz de doblaje Georgina “Gina” Sánchez (conocida por prestar su voz al personaje de Nami en el anime "One Piece" y de Asuka en "Evangelion") habló públicamente sobre un caso de intimidación, acoso y violencia digital que, según relató, habría sufrido a manos de un colega de la misma producción.Sánchez explicó las acciones legales que decidió emprender tras los episodios de hostigamiento en redes sociales y señaló las carencias que aún existen a nivel institucional para garantizar la protección de quienes trabajan en la industria audiovisual.De acuerdo con lo relatado por la actriz en el videopodcast, las agresiones comenzaron tras haber advertido a una persona de su círculo cercano sobre presuntas conductas impropias cometidas por el señalado hacia mujeres en el ámbito de las convenciones. A partir de ese momento, el agresor inició una campaña de hostigamiento a través de mensajes directos y publicaciones en redes sociales que derivaron en violencia mediática masiva.Sánchez expuso que la situación escaló a inicios de 2024, cuando el sujeto realizó un video público mencionándola directamente, acusándola de presuntos actos de difamación e incitando a su comunidad de seguidores a realizar actos de acoso digital contra ella:Ante el incremento del acoso, la intérprete acudió a las autoridades competentes para iniciar un proceso penal por amenazas y violencia mediática, logrando la emisión de órdenes de restricción que tipifican al involucrado como agresor. Sin embargo, Sánchez criticó la ineficacia práctica de dichos mecanismos legales al momento de asistir a eventos públicos o convenciones de cómics, donde los organizadores han llegado a cancelar su participación para evitar conflictos en lugar de hacer cumplir las medidas cautelares.En el plano laboral, la Asociación Nacional de Actores (ANDA) emitió recomendaciones dirigidas a los estudios de doblaje para ajustar los horarios de grabación en la serie "One Piece", evitando cualquier cruce físico entre ambos actores.Según el Protocolo para la Prevención, Atención y Sanción del Hostigamiento y Acoso Sexual emitido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), las empresas del sector audiovisual tienen la obligación de garantizar entornos laborales libres de violencia y aplicar medidas cautelares inmediatas ante denuncias formalizadas.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppKR