Rosalía volvió a Guadalajara este sábado para reencontrarse con el público tapatío como parte de su LUX Tour 2026, una gira que convirtió la Arena VFG, y sus 14 mil asistentes de acuerdo a cifras de Ocesa, en un escenario de contrastes: momentos de contemplación, pasajes teatrales, arreglos de corte místico y una dosis de los sonidos urbanos que marcaron su etapa Motomami.El concierto estaba programado para las 20:00 horas, pero comenzó poco después de las 21:00. El retraso, en medio del tráfico que complicó el traslado hacia el recinto, fue recibido con alivio por buena parte de los asistentes, que aprovecharon esos minutos para terminar de ocupar sus lugares.Desde antes de que comenzara el espectáculo, la estética de LUX ya se hacía presente entre el público. Rosarios, túnicas, velos, coronas, accesorios inspirados en monjas y prendas en tonos blancos, beige y negro aparecieron entre las filas de la Arena VFG, como una extensión de la propuesta visual de la cantante española. Poco después de las 21:00, las luces dieron paso a “Sexo, Violencia y Llantas” y “Reliquia”, con las que Rosalía abrió el espectáculo. La cantante apareció desde un cubo, ataviada con un corset amarillo y un tutú, mientras un grupo de bailarines intervenía el escenario, moviendo y transformando distintos elementos.En lo alto, un sol dominaba la escena. A los costados, dos grandes pantallas acompañaban la presentación, mientras las letras de las canciones aparecían en las proyecciones superiores. La puesta en escena se complementó con escaleras colocadas a ambos extremos, una de ellas acompañada por un piano de cola.“Muchas gracias, gracias por esta energía”, expresó Rosalía, visiblemente emocionada, mientras llevaba en varias ocasiones las manos al pecho ante el ruido del público.El primer acto continuó con “Porcelana” y “Divinize”, acompañadas por telas vaporosas, tonos cálidos y movimientos coreográficos de corte teatral. Después, la artista se dirigió directamente a los tapatíos.“Buenas noches, ¿cómo está mi gente de Jalisco? Si mal no recuerdo estuve aquí hace cuatro años, con mi Motomami Tour, y me da gusto que la hermosa energía que sentí esa vez no ha cambiado. Esta noche daré todo para que sea un gran concierto”, señaló.Con “Mio Cristo Piange Diamanti”, interpretada mientras vestía una túnica de seda blanca, Rosalía cerró el primer acto y dio paso a una breve pieza audiovisual.El segundo bloque llevó el concierto hacia terrenos más urbanos con “Berghain”, “SAOKO”, “LA FAMA”, “LA COMBI VERSACE” y “De Madrugá”. Con un nuevo vestuario negro y ceñido, Rosalía preguntó: “¿Cuántas motomamis y cuántos moto papis tenemos aquí esta noche?”. La respuesta fue inmediata y el recinto se convirtió en una pista de baile.Para el tercer acto, las escaleras se unieron para formar una especie de pirámide. Rosalía subió a la estructura mientras interpretaba “Can’t Take My Eyes Off You”, ahora con un vestido blanco, guantes rojos y una corona.Uno de los momentos particulares llegó cuando compartió escenario con Yeri Mua simulando una confesión recreando la atmósfera de un confesionario. Después siguieron “La Perla”, “Sauvignon Blanc”, “La Yugular”, “Dios Es Un Stalker”, “Rumba del Perdón” y “CUUUUuuuuuute”.Al interpretar “La Perla”, Rosalía la dedicó a los tapatíos presentes, jugando con la referencia que identifica a Guadalajara como “La Perla Tapatía”.El cuarto acto reunió algunos de los temas más reconocibles de su repertorio, entre ellos “LA NOCHE DE ANOCHE”, “BIZCOCHITO”, “DESPECHÁ”, “Novia Robot”, “Focu Ranni” y “Magnolias”, cerrando más de dos horas de concierto.La presentación de este sábado fue la primera de dos fechas consecutivas en la Arena VFG. Rosalía volverá a encontrarse con el público tapatío este domingo antes de continuar su recorrido por México. El 19 de agosto llegará a Monterrey y posteriormente viajará a Ciudad de México, donde ofrecerá cinco conciertos en el Palacio de los Deportes los días 22, 24, 26, 28 y 29 de agosto.Días antes de su presentación, la española también había sido vista en distintos puntos de Guadalajara, donde sorprendió a seguidores al detenerse para saludarlos. Ahora, con el primero de sus dos conciertos cumplido, el LUX Tour dejó en la ciudad una mezcla de espectáculo teatral, mística y energía Motomami. Horas antes de que Rosalía apareciera en el escenario de la Arena VFG, sus seguidores ya habían comenzado a ocupar los alrededores del recinto. Para algunos, el trayecto desde distintos puntos de la ciudad y sus alrededores implicó sortear el tráfico; para otros, la estrategia fue llegar con anticipación para asegurar el encuentro con una de las giras más esperadas del año.Isaac y su pareja Alfredo viajaron desde El Salto y decidieron rentar un Airbnb cercano a la Arena VFG para evitar complicaciones. Aun así, calcularon alrededor de 45 minutos de trayecto.“En realidad yo no conozco mucho a Rosalía hasta este último álbum, pero Alfredo sí que la conoce”, contó Isaac antes del concierto. Sobre sus expectativas, fue directo: “Pasármela chingo, pasarla padre”.Entre las canciones que esperaba escuchar estaba “Magnolias”, uno de los temas que más disfruta.Para Iván Romero, la expectativa era distinta. Como seguidor de la cantante desde sus primeras etapas y de su nueva propuesta, llegó dispuesto a descubrir en vivo el concepto de LUX Tour 2026.“Me encanta, me parece uno de sus mejores discos, incluso mejor que El Mal Querer”, señaló al hablar del nuevo álbum. Entre las canciones que esperaba escuchar destacó “La Yugular”.Sin embargo, llegar a la Arena VFG no fue sencillo. Iván describió el tráfico como “terrible” y calculó que su recorrido tomó entre hora y media y casi dos horas.Una situación similar vivieron Erick y Samanta, quienes se reconocieron como seguidores de Rosalía “desde siempre”. Ambos tenían canciones específicas en mente: él esperaba escuchar “Mio Cristo Piange Diamanti”, mientras que Samanta quería disfrutar “Porcelana”.“Fatal, pero asumimos sobrellevarlo”, comentaron sobre el tráfico. CT