Después de más de dos décadas sin realizar un ejercicio acústico, La Barranca retomó este formato para revisar parte de su repertorio desde la letra y la estructura de las canciones. El resultado podrá escucharse el 17 de octubre en C4 Concert House de Guadalajara, donde la banda presentará un programa distinto del sus recientes conciertos eléctricos.José Manuel Aguilera, líder y compositor de La Barranca, explicó que la idea surgió después de varios años de presentaciones eléctricas y con la intención de encontrar nuevas posibilidades en canciones conocidas.“Queríamos hacer algo diferente. Hemos estado haciendo muchos conciertos eléctricos en los últimos años y la verdad es que la última vez que intentamos un acústico fue hace más de 20 años”, señaló en entrevista con EL INFORMADOR.El proceso llevó a la banda a regresar a canciones que habían quedado fuera de sus presentaciones habituales, algunas que se habían tocado poco y otras que nunca habían formado parte de sus conciertos. También implicó modificar piezas conocidas para encontrar una forma distinta de interpretarlas.“Ha sido un ejercicio de reencuentro con nuestras propias canciones que la verdad ha resultado muy refrescante”, comentó Aguilera.El compositor dijo que uno de los principales cambios que produce el formato acústico está en la relación entre los distintos elementos de una canción. Al retirar parte del peso de los arreglos eléctricos, la letra adquiere otra presencia y se convierte en uno de los criterios principales para decidir qué piezas integrar al espectáculo.“Cuando haces un ejercicio acústico, lo que recupera peso es la parte lírica de las canciones, la letra”, explicó.Por ello, una de las preguntas que Aguilera se hizo durante la selección fue si todavía podía sentirse identificado con aquello que escribió años atrás. La revisión también implicó observar cómo han cambiado sus propias perspectivas con el paso del tiempo. “Muchas veces escribes cosas con las que te sientes a gusto cuando tienes 30 años menos y quizás 30 años después ya no te sientes tan a gusto con ellas”, dijo.Además de recuperar canciones, La Barranca trabajó en nuevos arreglos. Algunas piezas ya tenían características que facilitaban su adaptación acústica, mientras que en otros casos la banda decidió partir prácticamente desde cero.“Nos dimos el lujo de, en casos concretos, desechar el arreglo totalmente y volver a hacer uno nuevo”, explicó Aguilera.Ese proceso permitió acercarse a la estructura de las canciones antes de los arreglos que quedaron registrados en sus discos. Para el músico, observar esa arquitectura también ayuda a entender cómo una pieza puede transformarse sin perder su origen.La selección, agregó, también está relacionada con su intención de que las canciones mantengan vigencia con el paso del tiempo. Aguilera explicó que desde la escritura procura evitar que sus composiciones queden demasiado ligadas a una circunstancia específica.“Normalmente trato de que mis canciones sean atemporales y no estén tan ancladas a una cosa específica”, reflexionó. A la propuesta acústica de La Barranca se suman dos canciones inéditas que la agrupación publicó recientemente: “Septiembre” y “Misterio delicado”. Los temas fueron retomados a partir de piezas que la banda tenía avanzadas y que decidió terminar para presentarlas como sencillos independientes.“Para nosotros es importante de pronto mandar ese mensaje de que La Barranca está activa desde el punto de vista creativo y que siempre estamos intentando música nueva”, afirmó.Aguilera también relacionó esta decisión con una forma de publicación que fue habitual antes de la consolidación del formato de álbum como eje de la industria. En este caso, “Septiembre” funciona como cara A y “Misterio delicado” como cara B, mientras la banda continúa trabajando con la expectativa de volver a preparar un álbum.La permanencia de esa búsqueda creativa, después de varias décadas de trayectoria, no tiene para Aguilera una fórmula específica. Lo atribuye a que su relación con la música no ha perdido intensidad.“No sé cómo se logra, pero lo que te puedo decir es que afortunadamente, y lo digo sinceramente, me siento muy afortunado de que el gusto por la música en mí no ha decrecido”, expresó.“Para mí es tan emocionante hacer una canción ahora como lo era hace 20, 30 o 40 años”, añadió. Guadalajara ocupa un lugar particular dentro de la trayectoria de La Barranca. Aguilera recordó que su relación con la ciudad comenzó de manera gradual, cuando sus primeras presentaciones tuvieron un público reducido, y que con los años se convirtió en una plaza importante para la banda. “La primera vez que yo fui a tocar ahí, mi público eran ocho personas”, recordó.Desde entonces, explicó, la relación se ha fortalecido y también ha generado una responsabilidad al momento de regresar a la ciudad. Por eso, cada visita busca incorporar algún elemento distinto.En esta ocasión, esa diferencia estará en el formato completo del concierto. Aguilera adelantó que el repertorio tendrá pocas coincidencias con el programa que La Barranca presentó anteriormente en Guadalajara y que buena parte de las canciones no han sido interpretadas recientemente en la ciudad. “Siempre me interesa cuidar esa relación, porque la valoro muchísimo”, afirmó.La Barranca estará integrada para este show por Ernick Romero en bajo y voz, Yann Zaragoza en piano, Abraham Méndez en batería, Jorge Chacón en guitarra y lap steel, y José Manuel Aguilera en voz principal y guitarra. CT