Entre homenajes, discursos y el arranque de su programación en pantalla, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) dio inicio a su edición 41 en el Auditorio Telmex. Con Chile como invitado de honor, la celebración cinematográfica se extenderá hasta el 25 de abril.Previo a la entrega de reconocimientos, autoridades universitarias y gubernamentales destacaron —a través de mensajes en video— la relevancia del Festival Internacional de Cine en Guadalajara como una de las principales plataformas para la industria fílmica en la región. En sus intervenciones, coincidieron en subrayar el papel de Jalisco como motor del cine nacional y como un punto de encuentro estratégico para creadores, productores y agentes culturales de distintas latitudes, reforzando su posicionamiento dentro del circuito cinematográfico internacional.La velada alcanzó uno de sus momentos más significativos con la entrega del Mayahuel de Plata por trayectoria a la actriz Luisa Huertas, figura clave del cine y el teatro en México. Visiblemente conmovida, ofreció un discurso íntimo y reflexivo en el que recorrió su vida y oficio, reivindicando la actuación como una vocación profundamente ligada a la memoria, la sensibilidad y el paso del tiempo. “Lo mejor que me ha pasado en la vida ha sido ser madre… y haber decidido desde niña ser actriz”, expresó. Más adelante, profundizó en el sentido de su carrera y la trascendencia del cine.“Al recibir este Mayahuel de Plata, por trayectoria que otorga el primer y emblemático Festival Internacional de Cine en Guadalajara, me siento plena, de gratitud, alegría, y me hace pensar que ha valido la pena la vida, vivirla y trabajarla, porque actuar es mi forma de vida. El cine recoge el devenir de la humanidad… retrata el alma de los seres humanos… y estamos fijando memoria, la de la actualidad y para el futuro; en eso radica su grandeza. Viva el cine”. La ceremonia también reconoció a figuras internacionales como el cineasta chileno Pablo Larraín, la realizadora Maite Alberdi y el actor venezolano Edgar Ramírez, quien aprovechó el escenario para lanzar un mensaje de carácter social sobre la migración.“México ha sido históricamente una tierra de refugio… nadie es ilegal, nadie quiere irse de su hogar a la fuerza”, afirmó. Y añadió: “México ha sabido construir de par en par, cuando otros han levantado muros”.Como cierre de la inauguración, la película “Moscas”, dirigida por Fernando Eimbcke, abrió oficialmente la programación. El equipo subió al escenario para presentar el proyecto, descrito como “un proyecto lleno de amor”. El director agradeció al festival y recordó el vínculo que lo une con este espacio desde hace más de dos décadas.“Tenemos una relación muy especial con el FICG… hace 22 años presentamos aquí ‘Temporada de patos’. El vuelo de los patos comenzó aquí… gracias por estar aquí y que el vuelo de las moscas también inicie aquí”, dijo. El telón se levantó y, con ello, comenzó una nueva historia para el cine iberoamericano. La edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) abrió oficialmente sus actividades en el Auditorio Telmex.En su mensaje, la rectora general de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, subrayó el papel del cine como herramienta educativa y espacio de reflexión. “Para nuestra casa de estudios, el cine y la vocación de educar convergen en un propósito esencial: la búsqueda de sentido”, expresó. Enfatizó, además, que el séptimo arte no solo funciona como una plataforma narrativa, sino como un lenguaje capaz de ampliar horizontes y cuestionar realidades.Por su parte, la directora general del festival, Estrella Araiza, planteó esta nueva edición como un punto de inflexión. Si el año anterior representó una revisión del pasado, ahora el enfoque está puesto en lo que viene. “En esta edición 41 damos un paso hacia adelante”, afirmó, al tiempo que describió al FICG como un espacio en transformación constante. “Abrazar la diferencia no es un discurso, sino una forma de construir”, añadió, destacando la dimensión colectiva del cine como experiencia compartida que trasciende lo individual.El presidente del FICG, Guillermo Gómez Mata, señaló que Guadalajara es parada obligatoria para la creación de cine mexicano. “Lo que comenzó como un refugio necesario se ha transformado para ser una plataforma de impacto global y trazar la ruta de lo que veremos en las pantallas del futuro”.Daniel Laguna Gutiérrez, secretario ejecutivo del Fondo de Fomento al Audiovisual de la Secretaría de las Culturas y las Artes de Chile, señaló que la invitación de su país como invitado de honor permite fortalecer vínculos y reafirmar la histórica hermandad cinematográfica con México.Uno de los momentos centrales de la gala fue la entrega de reconocimientos a figuras clave del cine chileno, país invitado de honor en esta edición. El cineasta Pablo Larraín recibió un galardón a su trayectoria y aprovechó para compartirlo con su colaborador más cercano. “Comparto esto con mi hermano… sería imposible imaginarme sin su talento”, dijo de manera breve, reconociendo también el trabajo detrás del festival “desde el anonimato”.Por su parte, la documentalista Maite Alberdi fue distinguida con el Homenaje Internacional y ofreció una reflexión extensa sobre su oficio. “Dirigir documentales para mí es rendirse a la verdad, perder el control, acompañar procesos largos, estar a la deriva con los personajes”, expresó en un discurso que abordó la naturaleza del cine documental como un ejercicio de escucha y empatía. En ese sentido, cuestionó la idea tradicional del director como figura dominante y defendió una práctica más abierta, donde las historias se construyen desde lo íntimo.“Creo profundamente que el cine, cuando se conecta con lo íntimo, abre conversaciones”, afirmó. Para Alberdi, los grandes temas sociales encuentran mayor resonancia cuando se narran desde lo personal, alejándose de cifras o imágenes impersonales. “El documental no es un formato para denunciar hechos, sino una forma de invitar a la gente a conectar emocionalmente con quienes no conocen”, añadió.La realizadora también destacó su vínculo con México, país donde estrena su primera película internacional. “Es una película mexicana, un hijo propio”, dijo, evidenciando la cercanía entre ambas industrias cinematográficas.La ceremonia fue conducida por el actor Andrés Zuno y la actriz Daniela Schmidt. La edición 41 del FICG se desarrollará hasta el 25 de abril, con una programación que incluye 200 películas provenientes de 52 países, de las cuales 70 compiten en distintas categorías. A esto se suman clases magistrales, proyecciones especiales y encuentros con figuras del cine internacional, consolidando al festival como uno de los espacios más relevantes para el diálogo cinematográfico en la región. CT