¿Cuántos golpes hay que aguantar para alcanzar el sueño americano? Para Liborio, un joven mexicano que cruza el río Bravo buscando las oportunidades que le fueron negadas en su país, la respuesta parece estar en sus propios puños. Al otro lado de la frontera lo esperan el racismo, la violencia y una sociedad que lo juzga por su origen. Su principal talento, por lo pronto, consiste en aguantar golpes, aunque también sabe repartirlos. Entre enfrentamientos, desencuentros amorosos y situaciones disparatadas, encontrará en el boxeo una posibilidad de cambiar su destino, sin perder las carcajadas y la irreverencia que lo acompañan incluso en sus peores derrotas.Esa contradicción atraviesa “Campeón Gabacho”, la nueva película de Jonás Cuarón, quien una década después de retratar el horror de la migración en “Desierto” regresa al tema desde un territorio aparentemente opuesto: la comedia. Protagonizada por Juan Daniel García Treviño y basada en la novela homónima de Aura Xilonen, la cinta llegará a los cines mexicanos este jueves 29 de octubre, después de inaugurar, el pasado 16 de octubre, la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia y obtener el Premio del Público en la categoría Narrative Spotlight del festival South by Southwest, celebrado en Estados Unidos.Para Cuarón, el proyecto representó la oportunidad de volver sobre la experiencia de los migrantes mexicanos en territorio estadounidense, pero desde una sensibilidad narrativa distinta a la que había explorado en su filmografía. La encontró en la novela de Xilonen, cuya combinación de humor, irreverencia y violencia le permitió acercarse a una dimensión de la migración que suele quedar fuera de las historias dominadas por el sufrimiento y los conflictos fronterizos: la vida interior de quienes migran, sus aspiraciones, afectos y contradicciones, así como su capacidad de encontrar motivos para reír incluso cuando las circunstancias parecen empeñadas en golpearlos.Publicada cuando su autora tenía apenas 19 años, la novela llamó su atención por la inventiva verbal de su protagonista, cuya manera de expresarse combina irreverencia, humor y una relación conflictiva con el mundo que lo rodea. Xilonen participó también en la escritura del guion cinematográfico. “Aura escribió la novela a los 19 años y tiene un lenguaje de estas nuevas generaciones: fresco, dinámico, lleno de humor. Cuando leí la novela, dije: ‘Yo quiero hacer algo así’”, recordó Cuarón en entrevista con EL INFORMADOR. En 2015, Jonás Cuarón dirigió “Desierto”, una película protagonizada por Gael García Bernal que seguía a un grupo de migrantes perseguidos por un hombre armado mientras intentaban cruzar la frontera. La violencia y la amenaza constante determinaban el desarrollo de aquella historia. Con “Campeón Gabacho”, el director regresa a la migración desde otra perspectiva. Liborio también enfrenta agresiones y prejuicios, pero conserva una personalidad desafiante, un sentido del humor irreverente y la determinación de continuar incluso después de recibir una paliza.“Cuando hice ‘Desierto’, era una película casi de terror, porque la experiencia que viven los migrantes al cruzar el desierto es terrorífica. Sin embargo, leyendo la novela y después pensando en la película, era importante también enseñar ese lado humano de la historia”, explicó.El director considera que las discusiones sobre migración frecuentemente reducen a las personas a cifras, categorías políticas o conflictos fronterizos, dejando fuera sus aspiraciones, afectos y contradicciones. “Muchas veces se habla de todo esto de una forma abstracta, cuando en realidad son historias muy humanas, llenas de un mundo interior, de ilusiones, de sueños y, sí, de sentido del humor”, señaló. “Creo que Liborio es un migrante con huevos. Por más que lo madrean, se levanta y sigue luchando”, agregó. Para Juan Daniel García Treviño, interpretar a Liborio significó reencontrarse con historias que había escuchado desde su infancia en Monterrey, ciudad donde creció y donde la cercanía con Estados Unidos forma parte de las expectativas de muchos jóvenes. El actor recordó que, entre sus familiares y amigos, emigrar aparecía como una alternativa frente a la falta de oportunidades. Uno de sus tíos cruzó la frontera y la familia terminó perdiendo contacto con él.“Uno de nuestros tíos se cruzó y de pronto ya no supimos nada de él. Uno piensa: ‘¿Ya se murió? ¿Ya lo encerraron? ¿Qué pasó con él? ¿Se perdió en las drogas?’”, compartió.Esa incertidumbre acompañó su acercamiento al personaje. Aunque Liborio enfrenta circunstancias difíciles, García Treviño encontró en su humor y su capacidad para responder a las adversidades rasgos familiares. “Liborio nos cuenta esta historia del migrante en Estados Unidos desde un lugar muy humorístico, muy carismático, muy vivo, muy irreverente. Y también muestra cómo somos los mexicanos, cómo somos los latinos: nos levantamos, si es necesario a madrazos, pero nos levantamos”.La preparación física también representó un desafío. Durante el rodaje, el actor siguió una dieta estricta y entrenó diariamente boxeo y coreografías de combate. “Tuve que entrarle a una dieta rigurosa, bien machín, y rodeado de gente en el set que estaba comiendo donas o quesadillas todo el tiempo. Eso era realmente lo más pesado”, recordó entre risas.A las dos horas de entrenamiento matutino se sumaban otras dos dedicadas a preparar las peleas. Sin embargo, el reto interpretativo estuvo en la comedia, un registro que hasta entonces no había explorado como protagonista. “Para Liborio no es cómico, él se lo toma muy en serio, pero eso es también un poco lo que da risa: cómo resuelve, cómo discute con la gente y de pronto la gente no lo entiende”, explicó.García Treviño encontró afinidades entre el lenguaje del personaje y las expresiones que utilizaba durante su juventud: “Yo tenía mis propias palabras, mis propias formas de comunicarme por el barrio de dónde vengo”. La cinta reúne a los actores Leslie Grace, Rubén Blades, Eddie Marsan, Rosario Dawson y Dolores Heredia. La música original fue compuesta por Mateo Cuarón, mientras que Edgar Barrera estuvo a cargo de la supervisión musical y de canciones originales interpretadas por artistas como Maluma, Alemán, Santa Fe Klan, Anitta, Grupo Frontera, Los Tigres del Norte y Rawayana. La producción estuvo encabezada por Jonás Cuarón, Gabriela Rodríguez, Alfonso Cuarón y Nicolás Celis. Después de su circulación por festivales internacionales y de inaugurar el encuentro cinematográfico de Morelia, “Campeón Gabacho” comienza su recorrido por los cines de México.En el centro de la película permanece Liborio, un joven que llega a Nueva York sin conocer las reglas del lugar y que debe aprender a defenderse mientras busca trabajo, afecto y reconocimiento. Su historia conserva las dificultades de la migración, pero también las discusiones, los enamoramientos, las palabras inventadas y las carcajadas de alguien que se resiste a darse por vencido.