Los primeros acordes de Caifanes bastaron para desatar una explosión de gritos y aplausos en el Auditorio Telmex. Entre las luces del escenario y las miles de voces que aguardaban el comienzo del concierto, Saúl Hernández tomó el micrófono para agradecer al público tapatío y dedicar unas palabras a los jóvenes que fueron golpeados durante la reciente manifestación por la calidad del agua en Guadalajara.“Gracias, raza, este sueño sigue vivo gracias a ustedes. Gracias por estar siempre, siempre, siempre aquí. No tenemos palabras para agradecerles. Dedicamos estas canciones para todos los jóvenes que fueron golpeados durante la manifestación. No es posible. Punto”.La declaración fue uno de los primeros momentos de una noche en la que el rock mexicano también encontró espacio para pronunciarse sobre los acontecimientos recientes de Jalisco. Hernández expresó así su rechazo a las agresiones sufridas por manifestantes durante la protesta frente a Casa Jalisco, ocurrida el pasado domingo 11 de octubre.Después, la música tomó el protagonismo. Con “Y caíste”, “Voy detrás de ti” y “Aviéntame”, Caifanes comenzó un recorrido por las canciones que han acompañado a distintas generaciones durante décadas. El público respondió desde los primeros minutos con aplausos, gritos y voces que se sumaron a las interpretaciones de la banda.Sobre el escenario, Saúl Hernández estuvo acompañado por Alfonso André en la batería, Diego Herrera en los teclados, Rodrigo Baills en la guitarra y Marco Rentería en el bajo. Juntos dieron forma a una presentación que reunió a seguidores de distintas edades, algunos de los cuales crecieron escuchando a la agrupación desde sus primeros años.Entre los asistentes estaba Francisco, de 54 años, quien acudió acompañado de su esposa. Para él, escuchar nuevamente aquellas canciones significaba regresar a una época de su vida.“Eran lo alternativo cuando yo estaba chavo, era rock mexicano, era música muy nuestra, no se escuchaba nada así entonces. Y pues qué te digo ahora, son unos clasicazos”, comentó.El repertorio incluyó temas como “Afuera”, “Viento”, “No dejes que”, “Antes de que nos olviden” y “Mátenme porque me muero”, canciones que encontraron respuesta inmediata entre los asistentes. Hubo quienes levantaron los brazos para acompañar los coros, parejas que se abrazaron y seguidores que cantaron de memoria versos escuchados incontables veces.Pero Caifanes también convocó a una generación que conoció su música a través de sus padres, de las reuniones familiares, los bares y las rocolas donde sus canciones continúan sonando.“Yo creo que son pocas las personas que neta no se saben una rola de estos compas”, dijo Julián, de 27 años. “Hay a quienes les gusta y a quienes no, pero de que se saben una, se la saben”.Así transcurrió una noche de recuerdos compartidos, con canciones capaces de reunir experiencias distintas bajo un mismo coro. Para algunos, Caifanes representaba la música de su juventud; para otros, un legado descubierto años después.Entre aplausos, abrazos y canciones coreadas de principio a fin, Caifanes volvió a encontrarse con un público que ha hecho de su música parte de su propia historia. En el Auditorio Telmex coincidieron quienes escucharon a la banda durante su juventud y quienes descubrieron sus canciones décadas después, todos reunidos por un repertorio que sigue encontrando nuevas voces en Guadalajara.FA