La nominación de la cinta “Cocodrilos” al Ariel vuelve a poner en conversación la violencia contra los periodistas en México. En entrevista con EL INFORMADOR, J. Xavier Velasco, director y guionista de la película, afirma que el reconocimiento también permite mantener sobre la mesa un tema que, lejos de perder vigencia, continúa presente.La ópera prima de Velasco, un thriller periodístico ambientado en Veracruz, sigue a Santiago, un joven fotoperiodista que retoma la investigación de su mentora después de que ella es asesinada. La historia toma como punto de partida los casos de los periodistas veracruzanos Regina Martínez y Rubén Espinosa, aunque construye una trama de ficción. El guion fue escrito por Velasco junto con su hermana, la escritora Magali Velasco.La cinta recibió seis nominaciones al Ariel: Ópera Prima, Actor para Hoze Meléndez, Coactuación Femenina para Arcelia Ramírez y Teresita Sánchez, Coactuación Masculina para Manuel Cruz Vivas y Efectos Visuales.Velasco habló sobre la vigencia de la película y sobre la decisión de abordar la violencia contra la prensa desde la ficción. “Me gustaría no haber tenido que hacer esta película. Me gustaría que la situación fuera distinta”, señaló.Para el cineasta, uno de los objetivos principales de “Cocodrilos” es evitar que los ataques contra periodistas se conviertan en parte del paisaje cotidiano. “Una de mis motivaciones es que no se normalice la violencia. En este caso específico, que no se normalice el ataque contra la prensa”, explicó.Aunque la película está construida desde la ficción, Velasco realizó una investigación para acercarse a las experiencias de quienes ejercen el periodismo y de personas que enfrentan otras formas de violencia. Entre ellas estuvieron integrantes del colectivo Solecito, conformado por madres buscadoras en Veracruz.El director explicó que ese proceso también buscó evitar una representación reducida de los personajes y de las circunstancias que atraviesan.“Había que tener mucho cuidado para no victimizar, para no caricaturizar o hacer retratos sesgados. Entonces, hubo una labor de investigación, pláticas con periodistas en Veracruz, pláticas con madres buscadoras del colectivo Solecito”, comentó.La decisión de hacer una película de ficción, y no un documental, respondió también a la posibilidad de acercar el tema a espectadores que quizá no acudirían a una producción documental.“Me parece que es la primera película que realmente toma el tema de frente. La ficción nos da una oportunidad muy importante de llegar a audiencias que normalmente no se acercarían a un documental”, dijo.Aunque los personajes y la historia son ficticios, el origen de la película está relacionado con hechos reales y con la necesidad de hablar de quienes han sido víctimas de violencia por realizar su trabajo.Velasco buscó que los periodistas de “Cocodrilos” no fueran representados únicamente como figuras heroicas, sino como personas que también enfrentan dudas, límites y miedo.“Me interesaba también retratar esto en diferentes personajes que son reporteros o periodistas. Hay una búsqueda de un realismo, un naturalismo”, explicó. Esa intención también se trasladó a la forma de filmar. La cámara en mano acompaña al protagonista durante la investigación y busca colocar al espectador dentro de la experiencia de Santiago, conforme descubre información y se acerca a situaciones que representan un riesgo.“Una cámara en mano que sigue todo el tiempo al personaje y que pretende ser la mirilla por la que el espectador es llevado de la mano en la investigación, para tener una sensación inmersiva, de ir sintiendo el temor y el peligro que va enfrentando el protagonista”, señaló.El director señala que las seis nominaciones al Ariel representan también una oportunidad para que el tema de la película vuelva a discutirse. El reconocimiento incluye las categorías de actuación, efectos visuales y Ópera Prima. “Me siento muy honrado porque la película haya recibido seis nominaciones”, afirmó.El cineasta consideró que el reconocimiento de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas a historias relacionadas con la violencia contra periodistas permite mantener el tema en la conversación. “Es un tema vigente, sensible, doloroso”, apuntó.Velasco espera que “Cocodrilos” genere una reflexión sobre la violencia contra la prensa y sobre el derecho de las personas a recibir información.“Uno de mis objetivos es generar reflexión, poner el tema sobre la mesa, que no se normalice, que no sea una cuestión de decir: ‘Ah, pues así es. Así es ser periodista, así son los ataques contra la prensa, pues son parte del oficio’. Eso no es correcto”, sostuvo.En ese sentido, la película también plantea una discusión sobre el acceso a la información y la importancia de investigar aquello que puede resultar incómodo.“Es importante que la gente tenga una reflexión sobre el propio derecho que tenemos a la información, a conocer la verdad, por muy incómoda que sea esa verdad y por muy inconveniente que sea para ciertos grupos”, agregó.El cierre de “Cocodrilos” tampoco busca resolver la historia desde una lógica convencional. Velasco explicó que el desenlace tuvo distintas versiones durante el proceso de escritura y que finalmente optó por un cierre que reforzara la idea central de la película.“Lo que diferencia a esta historia de una historia hollywoodense es que la realidad es desgarradora, y tenemos que hacer frente a eso, pero con una actitud de cambio”, explicó.“Cocodrilos” llegó a las salas de cine esta semana. Velasco adelantó que tendrá presencia en distintos espacios, entre ellos Cinépolis, Cineteca Nacional de las Artes, Cineteca FICG y Casa del Cine, además de Tonalá, entre otras sedes. CT