Jalisco exportó 17 mil 377 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, un incremento de 106.6 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y el mayor crecimiento desde que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) lleva el registro de exportaciones por entidad federativa.Con este resultado, el estado se colocó como el segundo mayor exportador del país, al concentrar 11 por ciento de las ventas nacionales al extranjero, solo por debajo de Chihuahua, que aportó 22.8 por ciento, y por encima de entidades tradicionalmente exportadoras como Coahuila y Nuevo León.El principal motor de este desempeño fue la industria electrónica, responsable de 79 por ciento de las exportaciones estatales. Este crecimiento fortalece la posición de Jalisco como uno de los principales polos nacionales de alta tecnología y un destino atractivo para la inversión extranjera.“De esos 17 mil 377 millones de dólares, más de 13 mil millones de dólares tienen que ver con la industria electrónica. Es un salto enorme comparado con lo que se tuvo el año pasado porque del total de exportaciones el año pasado era el 57 por ciento y se disparó tanto este año que ahora representa un 79 por ciento”, explicó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI) Occidente, Marco Estrella Gómez.El dirigente empresarial estimó que la tendencia de crecimiento continuará tanto en exportaciones como en inversión y generación de empleos.“El tema de generación de empleos es debatible, pero definitivamente la industria tecnológica es un motor importante en la generación de empleo”, sostuvo. No obstante, especialistas advierten que el récord exportador no necesariamente se traduce en un mayor fortalecimiento de la economía local.La catedrática de la Escuela de Negocios del ITESO, Mireya Pasillas, señaló que el incremento de las ventas al exterior no garantiza una mayor integración de proveedores locales ni un aumento proporcional del valor agregado generado en Jalisco.“No garantiza una mayor integración con proveedores locales ni un incremento proporcional del valor agregado generado dentro de la economía jalisciense”, explicó.La académica agregó que la fuerte concentración de las exportaciones en la industria electrónica también incrementa la dependencia del estado hacia un subsector sujeto a la demanda y a las presiones del mercado internacional.“Esta estructura tan concentrada aumenta la dependencia a un número reducido de empresas de la industria electrónica, siendo un factor de riesgo”, concluyó Pasillas. CT