¿Te has preguntado si tu sueldo te alcanza para ser parte de la élite en México? Conocer las cifras oficiales del Inegi te ayudará a entender tu verdadera posición económica y evaluar tus finanzas personales frente a la realidad nacional.El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha despejado esta duda financiera. A través de su investigación Cuantificando la Clase Media en México, el organismo detalló los ingresos exactos de los distintos estratos socioeconómicos.Para ser considerado parte de la clase alta en México, un hogar debe registrar un ingreso promedio mensual de 77 mil 975 pesos. Esta cifra contempla la suma de las percepciones de todos los integrantes de la familia.Este nivel marca una brecha profunda. Mientras la élite percibe casi 78 mil pesos, la clase media promedia 22 mil 297 pesos al mes, y la clase baja sobrevive con 11 mil 343 pesos mensuales.Pertenecer a este selecto grupo es una realidad para pocos. Los datos revelan que únicamente el 1.2 por ciento de los hogares mexicanos alcanza este nivel de ingresos, representando a poco más de un millón de personas.El perfil demográfico es específico. En promedio, los líderes del hogar tienen 40 años, cuentan con al menos 15.2 años de escolaridad (licenciatura o posgrado) y sus familias son pequeñas, con 2.4 integrantes.La ubicación geográfica juega un papel crucial. La mayoría de estos hogares se concentran en zonas urbanas de estados clave como la Ciudad de México, Nuevo León, Colima, Querétaro y Yucatán.El secreto detrás de estos altos ingresos radica en sus posiciones laborales. El 82.5 por ciento de los hogares ricos tiene al menos a un integrante en un puesto directivo, de jefatura o de liderazgo.Esto significa que la riqueza proviene de posiciones de alta responsabilidad. Asimismo, un 22.7 por ciento de estas familias cuenta con un miembro laborando en altos cargos del gobierno.La estabilidad laboral y la educación superior son los motores que permiten a estas familias mantener su estatus económico, alejándose de la informalidad que afecta a otros sectores.El nivel de ingresos de la clase alta les permite tener hábitos de consumo distintos. Gran parte de su presupuesto se destina a servicios exclusivos, como educación privada y atención médica particular.El uso de tarjetas de crédito es una constante, utilizándolas para financiar viajes y comodidades. Además, destinan una cantidad significativa al consumo de alimentos en restaurantes de lujo.Entender estas cifras nos permite visualizar la desigualdad económica del país. Mientras una pequeña fracción disfruta de comodidades exclusivas, la mayoría de los mexicanos sigue buscando estrategias para mejorar sus finanzas.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor con información del Inegi*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA