La deuda global superó los 365 billones de dólares en el primer semestre de 2026 y los mercados emergentes representaron la mayor parte de este incremento, según un reporte del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés).En el reporte mensual monitor de la deuda, expuso que la mayor inflación ha ayudado a contener los coeficientes de endeudamiento, ocultando las vulnerabilidades subyacentes.Sin embargo, advirtió, a medida que aumentan las tasas de referencia se prevé que el gasto por intereses se dispare.Mientras que las presiones estructurales derivadas del gasto en salud y pensiones públicas siguen en gran medida sin abordarse, enfatizó.De acuerdo con el análisis del IIF, los gobiernos de los mercados maduros gastan ahora más en el pago de intereses de lo que el mundo invierte en Inteligencia Artificial (IA), defensa o energías limpias.En el desglose, detalló que la deuda corporativa no financiera de Estados Unidos alcanzó los 24 billones de dólares en medio de un aumento del endeudamiento relacionado con la IA.Así, los préstamos de crédito privado representan ahora más del 5% de la deuda corporativa no financiera pendiente de EU.Según el reporte, la deuda se ha convertido más en un problema político que macro financiero.Lo anterior, alertó, genera un círculo vicioso entre las elecciones y las soluciones rápidas a corto plazo, así como una vulnerabilidad a largo plazo a medida que disminuye la utilidad marginal de una mayor deuda.JM