Cuando parecía que la temporada se complicaba para los Bears de Chicago (2-1) por la lesión de su mariscal de campo titular, Caleb Williams, apareció el veterano Case Keenum para comandar un ataque explosivo. Chicago sorprendió en Soldier Field y derrotó 27-7 a los Eagles de Filadelfia, en el cierre.Keenum, quien no disputaba un partido desde la temporada 2023, entró en ritmo desde su primera serie ofensiva. El mariscal encontró respaldo en el juego terrestre con los corredores D’Andre Swift y Kyle Monangai.Por aire, Keenum respondió al conectar con los receptores Kalif Raymond y Luther Burden III. La combinación entre los acarreos y los pases permitió a los Bears mover las cadenas, llegar a la zona de anotación y construir su ventaja en el marcador.Filadelfia parecía reaccionar al contener los avances de la ofensiva de Chicago. Incluso, cuando el equipo del entrenador en jefe Ben Johnson decidió jugar una cuarta oportunidad en territorio de los Eagles, la ejecución no tuvo éxito y entregó el balón.La combinación entre Jalen Hurts y Saquon Barkley comenzó entonces a generar resultados para Filadelfia. Sin embargo, el mariscal de campo de los Eagles tuvo que ser atendido en la carpa médica después de recibir un fuerte golpe que terminó siendo castigado por los oficiales.Con Filadelfia en zona roja, el veterano Andy Dalton tomó las riendas de la ofensiva, pero su intento terminó en una intercepción que frenó la posibilidad de recortar la diferencia.A partir de ese momento, los Bears recuperaron el control del encuentro. Aunque los Eagles consiguieron descontar antes del descanso, su reacción no fue suficiente para contener el ritmo del ataque local ni superar la sólida actuación de la defensiva de Chicago.Keenum terminó el partido con 247 yardas por pase y dos envíos de anotación, números que respaldaron su actuación en el triunfo de los Bears.