Lunes, 20 de Julio 2026
Deportes | Mundial 2026

Entre lluvia, tensión y euforia, Guadalajara despidió el Fan Fest con el campeonato de España

Con lluvia, cánticos y una multitud volcada en emociones, la Plaza de la Liberación despidió el Mundial 2026 viendo coronarse a España en el último día de actividades

Por: Freddy Ramírez

La Plaza de la Liberación se despidió esta tarde de las actividades del Mundial 2026 con el triunfo de España. EL INFORMADOR / J. ACOSTA

La Plaza de la Liberación se despidió esta tarde de las actividades del Mundial 2026 con el triunfo de España. EL INFORMADOR / J. ACOSTA

Llegó la última gran fiesta a la Plaza de la Liberación. En el cierre del Fan Festival, la afición tapatía volvió a responder para vivir la gran final de la Copa del Mundo 2026 y despedir, entre emociones, cánticos y celebración, la fiesta futbolera que durante semanas transformó el corazón de Guadalajara.

Argentinos, españoles y tapatíos con ‘raíces’ en ambos países se dieron cita para presenciar el duelo por el título mundial. La explanada se pintó de celeste y blanco, además del rojo y amarillo, en una tarde donde el fútbol fue el idioma que unió a miles de personas.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

Desde horas antes del silbatazo inicial, el ambiente era inmejorable. Los cánticos y porras en apoyo a las dos selecciones marcaron el inicio de la jornada, aunque también hubo espacio para los silbidos y abucheos dirigidos al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuando aparecieron en las pantallas.

En los primeros minutos, la lluvia volvió a hacerse presente en Guadalajara. Sin embargo, esta vez no fue un obstáculo. Al tratarse de la final de la Copa del Mundo, nadie se movió de su lugar. Las gotas fueron apenas un detalle para una afición decidida a no perderse ni un instante del partido más importante del torneo.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

La fiesta en la plaza estuvo acompañada de una tensión creciente conforme avanzaban los minutos. Del lado argentino retumbaban los tradicionales cánticos de barrabrava, mientras que los aficionados españoles, con un perfil más reservado, alentaban con aplausos, gritos de apoyo y banderas ondeando al viento.

Con el paso del encuentro, los seguidores de Lionel Messi comenzaron a inquietarse. España dominaba el trámite del partido, presionaba alto y asfixiaba a la Albiceleste, que apenas lograba acercarse al arco rival.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

Argentina no encontraba respuestas y el ánimo de sus aficionados comenzó a apagarse. En contraste, buena parte del resto de la plaza adoptó a España como si se tratara de la Selección Mexicana. Cada recuperación, cada llegada y cada remate eran celebrados con aplausos, gritos y una dosis creciente de nerviosismo.

Messi, como suele suceder en cualquier escenario, dividió opiniones. Cada vez que aparecía en las pantallas gigantes, una parte de la afición lo ovacionaba mientras otra respondía con silbidos, reflejando la polarización que siempre genera el astro argentino. 

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

La balanza en el Fan Festival parecía inclinarse claramente hacia España. La mayoría celebraba incluso las tarjetas amarillas a favor de La Roja y vivía cada acción con intensidad, como si el título también estuviera en juego para Guadalajara.

Mientras el reloj avanzaba, Argentina sobrevivía más por carácter que por funcionamiento. La figura de Emiliano Martínez mantuvo con vida a la Albiceleste con intervenciones decisivas durante el tiempo reglamentario, evitando que el dominio español se reflejara antes en el marcador.

Cada decisión arbitral provocaba reclamos o celebraciones. Cada jugada inquietaba a cientos de personas de sus lugares. La tensión se apoderó de la Plaza de la Liberación, donde todos entendían que un solo detalle podía definir al nuevo campeón del mundo.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

Fue en los tiempos extra cuando llegó el momento esperado. El gol desató una auténtica explosión de emociones. Vasos de cerveza volaron por el aire, la espuma cubrió a los aficionados, los abrazos se multiplicaron y la Plaza de la Liberación se convirtió, por unos minutos, en una extensión de España.

Con el silbatazo final llegó la consagración de La Roja como campeona del mundo y, al mismo tiempo, el cierre oficial del Fan Festival. Terminó la última gran fiesta en la Plaza de la Liberación; concluyó el Mundial para Guadalajara, una ciudad que hizo suyo el torneo y lo vivió con una pasión difícil de igualar.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

Ahora solo quedarán los recuerdos: el ya tradicional “Quiere a volar”, el puente de vasos, las tardes interminables de fútbol, la creatividad de la afición tapatía y el ambiente que convirtió al centro de Guadalajara en uno de los escenarios más vibrantes de la Copa del Mundo 2026. Porque más allá del campeón, la verdadera fiesta estuvo en las calles y en la pasión con la que miles de aficionados vivieron el torneo más grande del fútbol.

 EL INFORMADOR / J. ACOSTA
 EL INFORMADOR / J. ACOSTA

NG

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones