En apenas 20 minutos, César Huerta pasó de héroe a villano. Su expulsión condicionó a los Pumas, que dejaron escapar una ventaja de dos goles y empataron 3-3 ante Cruz Azul en el Estadio Olímpico Universitario.La reedición de la final del torneo pasado ofreció emociones y dramatismo. El llamado Clásico de la Obsesión terminó sin dueño.Los dirigidos por Esteban Solari dominaron el arranque y rápidamente reflejaron su superioridad en el marcador. Juninho Vieira abrió la cuenta al minuto 9 y el “Chino” Huerta amplió la ventaja al 16.Sin embargo, Huerta recibió su segunda tarjeta amarilla al minuto 36 tras cometer una falta sobre Jorge Rodarte, dejando a los universitarios con diez hombres. Agustín Palavecino descontó al 48, pero Robert Morales respondió inmediatamente con una jugada individual al 49 para colocar el 3-1.La inferioridad numérica terminó por pesar. Andrés Montaño acercó a Cruz Azul al minuto 64 y Christian Ebere firmó el empate al 83.Los dirigidos por Joel Huiqui rescataron un punto valioso y demostraron la capacidad de reacción del vigente campeón del futbol mexicano.En contraste, Pumas volvió a quedarse sin victoria en casa. El equipo de Solari apenas registra un triunfo en seis encuentros disputados en CU durante el Apertura 2026 y ve cada vez más lejos sus posibilidades de clasificar a la Liguilla. CT