Sara Bejlek se presenta en el Guadalajara Open 2026 con argumentos necesarios para pensar en ganarse al público y buscar un título inédito en el certamen tapatío. Además de ser la tercera mejor sembrada de la competencia al llegar situada en lugar 30 del ranking, hace un par de meses logró vencer en Cincinnati a la que, en ese entonces, era la número uno del mundo, Aryna Sabalenka.Por si fuera poco, la checa de 20 años ya sabe lo que es ganar en territorio mexicano, pues en el Abierto de Querétaro WTA 125 de 2025 se proclamó campeona y, pese a la altitud y los retos que pudieron representar jugar en el país azteca, Bejlek supo sortear las dificultades para consagrarse y ahora busca conquistar la Perla Tapatía.“Vencer a Sabalenka creo que fue, hasta ahora, la mejor sensación de mi vida en la cancha. Fue muy bonito compartir esas emociones con mi equipo y ahora espero dar lo mejor de mí, concentrarme en cada partido y volver a sentirlo otra vez ganando el título aquí en Guadalajara.”“Estoy muy feliz de llegar al torneo siendo la tercera mejor sembrada y daré lo mejor de mí. Por supuesto que en cada torneo hay un poco de presión antes y durante el partido, pero intentaré simplemente jugar. Tenía muchas ganas de jugar este torneo. También se suponía que jugaría en Monterrey hace unas semanas, pero estaba jugando bien en Cincinnati. Disfruté muchísimo Querétaro el año pasado, así que espero disfrutar también Guadalajara”, señaló Sara.El 2026 ha representado para Sara Bejlek el introducirse a la élite del tenis femenino. En Abu Dabi consiguió su primer título WTA 500 llegando desde la fase de clasificación y en Cincinnati avanzó hasta las Semifinales tras hilvanar cinco victorias consecutivas, incluyendo el triunfo sobre Sabalenka, por lo que la checa describe su temporada como desafiante, pero a la vez de disfrute. “Es una temporada que estoy disfrutando, tanto mi tiempo dentro y fuera de la cancha como los retos que he superado. Paso mucho tiempo con las personas que quiero, así que intento disfrutar más de la vida tenística. Es un poco desafiante con todas las dificultades, pero disfruto no solo los momentos muy bonitos, sino también los que no son tan gratos porque ahí aprendo a no enojarme y mejorar mi gestión de emociones. Así que sí, la estoy disfrutando.”FA