La carrera de Eugenio Pizzuto ha sido una montaña rusa dentro del futbol profesional. De ser una de las mayores promesas del balompié mexicano a vivir una de las lesiones más impactantes en su debut, su historia hoy encuentra un nuevo capítulo con el Atlante, donde ha comenzado a destacar incluso como goleador.Pizzuto inició su formación fuera de México, en la academia del Wellington Phoenix, en Nueva Zelanda. Desde temprana edad mostró condiciones técnicas y tácticas que lo colocaron como un talento distinto. Posteriormente, regresó a México para integrarse a las fuerzas básicas de Pachuca, club donde terminaría de consolidarse como una joya juvenil.Su proyección explotó en el Mundial Sub-17 de Brasil 2019, donde fue uno de los jugadores más destacados de la Selección Mexicana. Su liderazgo, visión de juego y recuperación de balón llamaron la atención a nivel internacional, colocándolo en el radar de clubes europeos.Sin embargo, su historia dio un giro drástico en enero de 2020. Durante su debut en Primera División con Pachuca, sufrió una fractura de peroné y una luxación de tobillo a los pocos minutos de haber ingresado al campo. La gravedad de la lesión frenó en seco su crecimiento y lo obligó a iniciar un largo proceso de recuperación.A pesar del duro golpe, Pizzuto logró dar el salto a Europa al fichar con el Lille de Francia. No obstante, su paso por el futbol francés estuvo marcado por las complicaciones físicas, ya que desarrolló un síndrome compartimental que requirió una nueva intervención quirúrgica. Esto le impidió debutar con el primer equipo y limitó su desarrollo competitivo.Buscando recuperar ritmo, el mediocampista mexicano continuó su carrera en el Sporting Braga B de Portugal. Aunque sumó minutos, no logró consolidarse ni alcanzar el nivel que había mostrado en su etapa juvenil.El siguiente paso fue regresar a México con Tigres UANL. En el conjunto regiomontano alternó entre el primer equipo y las categorías inferiores, sin lograr establecerse como titular ni recuperar completamente su protagonismo.Fue hasta su llegada al Atlante en 2026 cuando su carrera comenzó a tomar un nuevo rumbo. En el conjunto azulgrana encontró continuidad, confianza y un rol importante dentro del equipo. Aunque su posición natural es la de mediocampista defensivo, sorprendió al convertirse en un jugador determinante en ofensiva.Pizzuto ha marcado dos goles en el histórico regreso del Atlante a Primera División, rompiendo una larga sequía del club en la Liga MX. Más allá de las anotaciones, su rendimiento ha mostrado una evolución en su juego, aportando no solo en la recuperación, sino también en la generación y finalización de jugadas.Hoy, su historia representa la resiliencia de un futbolista que supo levantarse tras una lesión que pudo haber terminado con su carrera. De promesa truncada a protagonista inesperado, Eugenio Pizzuto comienza a escribir una nueva etapa, ahora como un jugador que ha sabido reinventarse y que vuelve a ilusionar dentro del futbol mexicano.SV