En la opinión de Jaime García Elías, periodista tapatío, México consiguió el pase a la siguiente ronda del Campeonato Mundial de Futbol con paso perfecto. Eso es lo que se puede decir para estar en consonancia con el sentimiento generalizado: tres victorias en otros tantos partidos y cero goles en contra en esos tres primeros encuentros, por lo que se trata de una marca perfecta.Con el corolario de que, en los minutos finales, se le dio a Memo Ochoa la oportunidad de disputar su duodécimo partido en una Copa del Mundo y participar en seis campeonatos mundiales.Ahora bien, lo no tan positivo de todo esto es que las victorias se consiguieron frente a rivales a los que México debía haber derrotado. Teóricamente, se trata de selecciones inferiores, considerando que, de los 48 equipos que participan en este campeonato mundial, aproximadamente 30 son de medio pelo, entre ellos los tres a los que se enfrentó México.Basta recordar que Sudáfrica prácticamente no dio pelea, que Corea prácticamente regaló el resultado con un gol de limosna que aprovechó Romo en ese segundo partido y que hoy hubo cierta presión por parte de los checos durante los primeros minutos, con un disparo que pasó muy cerca del poste derecho. Después de eso, sin embargo, ya no representaron prácticamente ningún peligro.Lo positivo, independientemente de los resultados, fue el trabajo defensivo, bastante aceptable; casi perfecto, se podría decir. Habrá que ver si, frente a otro tipo de adversarios, las cosas cambian o si el equipo mantiene ese nivel.Lo previsible es que, dependiendo de cómo se vayan acomodando las cosas, México incluso avance a la siguiente ronda, los octavos de final. Sin embargo, de ahí en adelante se ve muy complicado, especialmente por el aspecto ofensivo, ya que la capacidad del equipo mexicano parece muy limitada, muy reducida, a pesar de la engañosa amplitud del marcador con el que ganó el partido de esta noche.SV