Jordan Carrillo llegó a Chivas después de recuperar protagonismo con Pumas, donde mostró sus condiciones para desequilibrar, conducir el balón y generar peligro en el último tercio del campo.El Guadalajara apostó por su talento para el Apertura 2026, con la intención de incorporarlo a un sistema que requiere jugadores capaces de moverse entre líneas y aportar soluciones ofensivas. Aunque su posición natural está relacionada con el ataque por las bandas, también puede desempeñarse como mediapunta, una función que parecía encajar con la propuesta futbolística de Milito.Sin embargo, su participación en el equipo ha ido de más a menos. Carrillo tuvo oportunidades durante las primeras jornadas, pero no consiguió consolidarse como una pieza habitual en el once titular.La situación de Carrillo llama la atención porque su rendimiento con Pumas fue uno de los motivos que llevaron al Guadalajara a apostar por él. En el conjunto universitario encontró mayor protagonismo y recuperó confianza, elementos que despertaron el interés rojiblanco. No obstante, el cambio de equipo también significó adaptarse a una idea futbolística diferente, con funciones más específicas y una competencia importante por los puestos ofensivos.Jordan pasó de disputar 22 partidos con Pumas, en los que registró seis goles y tres asistencias, a tener una participación mucho más limitada con Chivas. En el presente torneo, el mediapunta ha disputado siete encuentros, tres de ellos como titular, para un total de 281 minutos, equivalentes al 28 por ciento de los minutos posibles.La competencia interna y las exigencias tácticas del entrenador argentino han complicado su adaptación, al grado de que en varios encuentros recientes se ha quedado en la banca sin disputar minutos. La situación contrasta con las expectativas que generó su llegada, pues se esperaba que fuera una alternativa importante para darle creatividad y desequilibrio al ataque rojiblanco.Carrillo puede jugar como extremo izquierdo, extremo derecho o mediapunta. Su capacidad para recibir entre líneas y superar rivales en espacios reducidos representa una de sus principales virtudes, aunque todavía no logra encontrar un lugar permanente dentro del esquema de Milito. En las posiciones ofensivas, el sinaloense compite con futbolistas como Roberto Alvarado, Efraín Álvarez y Santiago Sandoval, quienes también buscan consolidarse en la estructura del Guadalajara.Además de su aporte con el balón, el sistema de Milito exige compromiso en la presión, disciplina táctica y participación defensiva. La adaptación a esas responsabilidades es uno de los factores que han condicionado las oportunidades del refuerzo, quien no ha logrado mantener la continuidad necesaria para convertirse en una opción habitual.SV