La tarde comenzó mucho antes de que el balón rodara. Desde los accesos del Estadio AKRON, la afición rojiblanca fue llegando con camisetas, banderas y el entusiasmo de vivir una jornada de futbol en familia. El ambiente se fue calentando con música en vivo, mientras los pasillos comenzaron a llenarse de niños, parejas y grupos de amigos que buscaban su lugar y aprovechaban las horas previas al partido.Y entre el movimiento de aficionados, uno de los grandes protagonistas de la previa fue la comida. En la sección de Fiesta Rebaño y los pasillos del AKRON se convirtieron en una parada obligada para quienes buscaban algo para comer antes de subir a las tribunas. Los antojos, las bebidas y los diferentes puestos de comida acompañaron la espera, mientras el olor de los alimentos se mezclaba con la música y los cánticos que comenzaban a escucharse cada vez con mayor fuerza.Tortas ahogadas, lonches, tejuino, pizza, hot dogs, tacos y crepas fueron algunas de las múltiples opciones. La gastronomía terminó siendo parte de ese ritual que, para muchos aficionados, comienza mucho antes del silbatazo inicial: llegar al estadio, recorrer los pasillos, buscar algo de comer y después dirigirse a la tribuna.En medio de ese ambiente apareció la enorme réplica de la mascota de Chivas, de “Globos Payaso”, ubicada entre las escaleras 4 y 5. La figura llamó la atención de los aficionados y se convirtió en uno de los puntos más fotografiados de la previa. Niños y adultos aprovecharon para detenerse, tomarse fotografías y llevarse un recuerdo del juego.La música también tuvo un papel importante. En la entrada principal, el grupo encargado de recibir a los aficionados puso ritmo a la llegada y convirtió el acceso al estadio en una especie de antesala de la fiesta. Conforme se acercaba la hora del partido, los sonidos se mezclaban con los gritos de los seguidores y el movimiento constante de quienes buscaban sus asientos.Pero entonces apareció la lluvia. Una tormenta torrencial obligó a retrasar dos horas el inicio del partido. La espera se convirtió en una fiesta en los pasillos del inmueble rojiblanco. Entre la comida, la cerveza, los snacks y la amplia oferta gastronómica, los aficionados se resguardaron de la lluvia.La lluvia se convirtió en parte de la experiencia. Impermeables, paraguas y algunos aficionados que fueron alcanzados por el agua le dieron colorido a las tribunas. Cuando finalmente hubo luz verde para comenzar, el estadio recuperó toda su energía.Después de la espera, la afición tuvo una recompensa: cinco goles de Chivas. Cada anotación hizo que las tribunas incrementarán una fiesta que había comenzado desde horas antes. Los gritos, las celebraciones y los cánticos se apoderaron del AKRON, mientras la afición dejaba atrás la lluvia y disfrutaba de una de las mejores actuaciones del Guadalajara en el torneo.Y la fiesta todavía tenía otro capítulo. Durante el medio tiempo, la banda “Los Sebastianes” apareció en la cancha para ofrecer un espectáculo musical en vivo. La agrupación puso a cantar a la tribuna y mantuvo el ambiente festivo durante el descanso.Así se vivió el Chivas vs. Xolos: una jornada en la que el futbol fue apenas una parte de la experiencia. La comida, la música, las fotografías, las familias, las activaciones y hasta la lluvia se unieron para brindar una excelente experiencia a una afición que se fue feliz con el resurgir de su equipo y una goleada de 5-2.La casa del Guadalajara no solo recibió un partido de futbol; se convirtió en el punto de reunión de miles de aficionados que hicieron de la jornada 5 una auténtica fiesta rojiblanca.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppNA