El Museo de las Artes (MUSA) abrió este agosto un espacio para que mujeres y niñas participen en la construcción colectiva de una ciudad de cartón, como parte de la residencia artística de Alejandra Ruiz Rincón, inspirada en “La ciudad de las damas”, obra escrita en 1405 por Christine de Pizan.En entrevista con EL INFORMADOR, la creadora explicó que el proyecto busca trasladar la reflexión del libro al presente y cuestionar qué hace falta para que las mujeres puedan tener una vida digna en las ciudades. Para ello, las participantes elaboran esculturas de cartón que posteriormente formarán parte de una instalación dentro del museo.“Es un ejercicio que se realiza a partir de la inspiración del texto La ciudad de las damas de Christine de Pizan, donde se presenta la primera historia de las mujeres y también como una utopía para que las mujeres vivan resguardadas de las injurias contra ellas”, explicó Ruiz Rincón.La residencia forma parte del programa Artista en Residencia del MUSA y comenzó el pasado 11 de agosto; estará vigente hasta el 30 de agosto. A diferencia del trabajo que habitualmente desarrolla un artista en su estudio, en esta propuesta el proceso de creación ocurre frente al público y, además, incorpora directamente a las visitantes. Ruiz Rincón señala que esa dinámica representa uno de los principales valores de la experiencia, pues permite que la artista y quienes participan aprendan durante el proceso.“Es un proceso muy diferente al que normalmente los artistas tenemos en nuestro estudio y, por lo mismo, creo que es un reto, pero a la vez enriquece mucho nuestro proceso. Tanto que nos vean producir como que se incluya al público en la producción, en que estén creando algo, es un ganar-ganar, porque tanto aprende el público como aprendemos nosotros”, señaló.La artista también considera que trabajar de manera colectiva implica dejar de lado parte de la idea tradicional del autor como figura central de una obra. En este caso, el resultado dependerá de las aportaciones de las participantes y de las reflexiones que surjan durante las sesiones.“También es un poco el despegarse de este ego de artista y me parece que eso es una parte muy bella, que esta creación en conjunto se ve y más en un espacio institucional”, agregó.Uno de los retos que enfrenta durante la residencia es precisamente no conocer de antemano cuál será el resultado. La incertidumbre forma parte del proceso, pero también permite que la obra tome caminos que no podrían anticiparse desde un estudio.“El mayor reto es un poco la incertidumbre de que uno no sabe cómo va a acabar el resultado final. Pero también creo que esta experiencia nueva da otras herramientas”, apuntó.La participación de las mujeres, además, ha permitido que el ejercicio escultórico se convierta en un espacio para compartir experiencias relacionadas con la manera en que viven y recorren las ciudades. Ruiz Rincón destacó que los testimonios de las participantes han abordado preocupaciones presentes en su vida cotidiana.Al tratarse de un espacio de participación dirigido a mujeres, explicó, se ha generado un ambiente para hablar sobre situaciones que forman parte de sus experiencias al transitar por la ciudad. Entre los temas que han surgido está la necesidad de contar con transporte público libre de acoso, caminar con tranquilidad, acceder a espacios culturales y disponer de lugares para ejercitarse sin enfrentar miradas lascivas.“Este tipo de obra genera un diálogo y genera empatía al conocer estas necesidades tan fuertes”, dijo la creadora.La propuesta también plantea que aquello que para algunas personas puede pasar inadvertido sea visible para quienes observen la instalación terminada. De esta manera, la ciudad de cartón funcionará como una representación de las necesidades planteadas por las participantes y como punto de partida para conversar sobre desigualdad, exclusión y condiciones de vida.El vínculo con el libro de Christine de Pizan no es reciente para Ruiz Rincón. La artista conoció la obra hace cuatro o cinco años, cuando comenzó a acercarse a los estudios feministas. Desde entonces, encontró en el texto un referente para reflexionar sobre la historia y las experiencias de las mujeres.“Es un libro muy sonado porque es el primero escrito por una mujer que se dedicó a la escritura formalmente, que fue Christine de Pizan, y también es la primera historia escrita por una mujer porque recopila varias anécdotas y varias partes de la misma historia donde mujeres que existieron en la historia y algunas en la mitología lo revelan”, relató. Alejandra Ruiz Rincón es artista visual egresada de la Universidad de Guadalajara. Su trabajo aborda temas relacionados con las mujeres creadoras y la resiliencia. Ha participado en diversos programas y su obra se ha presentado de manera individual en recintos como el Museo Cabañas, el Museo de Arte Carrillo Gil, el Museo de Arte de Sonora, el Museo Rubén Herrera y el Museo de Arte de Zapopan. Para la artista, uno de los elementos que mantiene vigente la obra es que varias de las problemáticas planteadas hace más de seis siglos continúan presentes.“Hay una agenda heredada de varias cuestiones que se tienen que resolver. Ya desde aquel entonces hablaba del acoso, de la violencia en el hogar, de la violencia institucional, de las diferencias en la educación de varones y damas. Entonces, desgraciadamente seguimos arrastrando todas estas misiones que hay que cumplir”, afirmó.Así, la residencia busca que las visitantes no sean únicamente espectadoras, sino parte de la construcción de una pieza colectiva. Cada escultura de cartón se integrará posteriormente a una instalación que representará esa ciudad imaginada desde las necesidades, experiencias y propuestas de las participantes.Ruiz Rincón invitó a mujeres y niñas a sumarse al proyecto y aclaró que no es necesario contar con conocimientos previos de escultura o alguna técnica artística.“No se necesita tener un conocimiento previo de técnica de escultura ni nada. Aquí puedo irlas guiando. Aquí se da el material, la entrada es libre. Entonces, estamos en un punto céntrico. Tenemos todo dispuesto y toda la actitud para recibir”, concluyó. CT